"Nunca habría vuelto a la F1 sin la certeza de poder competir con los mejores", afirmó el técnico italiano.
El cambio técnico que convertirá a Alpine en cliente de Mercedes en 2026 surge de una decisión clara, personal e innegociable. Así lo dejó claro Flavio Briatore , quien regresó a Enstone con el objetivo de devolver al equipo a una posición competitiva tras unos años difíciles, marcados por resultados por debajo de las expectativas y un motor considerado inadecuado para competir.
Según el asesor ejecutivo del equipo, el cambio de motores Renault a Mercedes no fue fruto de un compromiso interno, sino de una decisión tomada con total responsabilidad: "Si me preguntan cuánta influencia tuve en la decisión de dejar los motores Renault por Mercedes, la respuesta es sencilla: total. Fue mi decisión y no tengo ningún problema en decirlo".
El contexto técnico de los últimos ciclos reglamentarios jugó un papel decisivo. Aunque la diferencia de rendimiento no siempre fue enorme en términos absolutos, Briatore cree que Alpine partía constantemente en desventaja respecto a los líderes de la parrilla. Esta situación, en su opinión, hacía imposible vislumbrar un verdadero resurgimiento: «Nunca habría aceptado volver a la Fórmula 1 sin la certeza de contar con un motor capaz de competir con los mejores. Sin eso, para mí ni siquiera tenía sentido empezar».
El motor Renault no está a la altura de la Fórmula 1 moderna
La elección fue una transición simbólicamente dolorosa, sobre todo dado el vínculo histórico entre Alpine y Renault, pero Briatore explicó cómo el pragmatismo prevaleció sobre cualquier otra consideración. Luca de Meo , entonces director general del Grupo Renault, jugó un papel clave en este proceso: «Debo admitir que recibí un apoyo significativo de Luca. Comprendió de inmediato mis motivaciones y comprendió que, para construir algo serio, este era el camino correcto».
Con el regreso de Briatore en junio de 2024, Alpine comenzó a enfocarse rápidamente en el nuevo ciclo regulatorio, aceptando la idea de sacrificar el corto plazo para construir una base más sólida para el futuro. Renunciar a su condición de equipo de fábrica fue un paso inevitable en esta visión, que ya no se veía como una ventaja competitiva, sino como una limitación operativa: «Continuar como fabricante no nos habría devuelto a donde queríamos estar. El rendimiento es lo primero, y sin una herramienta técnica de calidad, no llegaremos a ninguna parte».
A partir de 2026, Alpine utilizará motores Mercedes, considerados la referencia en la parrilla por su fiabilidad y potencial de desarrollo. Esta decisión, sumada a la temprana puesta en marcha del nuevo monoplaza, alimenta un optimismo cauteloso en el equipo de Enstone: «Sabemos que mejorar en la Fórmula 1 nunca es fácil, especialmente en un campeonato tan competitivo. Pero ahora tenemos una dirección clara y un plan preciso. El objetivo es construir, paso a paso, algo que nos permita aspirar a lo más alto. 2026 marca el comienzo de una nueva etapa. Nuestro verdadero objetivo es poder jugar bien nuestras cartas en 2027, con unas bases técnicas y organizativas finalmente a la altura de nuestras ambiciones».



No hay comentarios.:
Publicar un comentario