Adrian Newey asegura que Aston Martin está "muy contento" con su actual cúpula pese a los rumores sobre Christian Horner, aunque admite que todavía habrá "pequeños retoques" en una estructura que sigue transformándose.
Aston Martin lleva años acumulando nombres, recursos e infraestructura en su intento por convertirse en uno de los grandes equipos de la F1. Pero juntar todas las piezas nunca fue suficiente: había que conseguir que funcionaran como una sola. Y esa es precisamente una de las grandes misiones que Adrian Newey. se ha encontrado en Silverstone.
En medio de esa transformación, hay un nombre que se resiste a desaparecer de los rumores: Christian Horner. Desde su salida de Red Bull en 2025, el británico ha sido relacionado con prácticamente cualquier proyecto de la parrilla susceptible de realizar cambios en su cúpula directiva, y Aston Martin no ha sido una excepción.
La posibilidad, además, tiene ingredientes suficientes para alimentar las especulaciones. Horner y Newey compartieron durante casi dos décadas la etapa más exitosa de la historia de Red Bull, mientras que Lawrence Stroll nunca ha escondido su ambición por reunir en Silverstone a algunas de las figuras más prestigiosas de la Fórmula 1.
Por eso, durante el último Gran Premio de Hungría antes del parón veraniego, Newey fue preguntado directamente por la posibilidad de reencontrarse con su antiguo jefe en Aston Martin.
"Sí, sigo escuchando estos rumores sobre Christian", respondió el británico. "No puedo hacer más comentarios. Realmente no sé nada al respecto".
Newey, sin embargo, añadió inmediatamente una frase mucho más significativa sobre el presente del equipo: "Todo lo que puedo decir es que estamos muy contentos con nuestro equipo directivo. Puede que hagamos algunos pequeños retoques, pero estamos muy contentos con el personal que tenemos en Aston Martin".
No fue un 'no' rotundo a Horner, pero tampoco pareció una declaración de intenciones para abrirle la puerta. Sobre todo porque el propio Newey insistió después en que, aunque la reorganización de Aston Martin todavía no está completamente terminada, considera que las personas adecuadas ya están dentro.
"En cuanto a la organización de los miembros sénior del equipo, como acabo de mencionar, probablemente hagamos algún pequeño retoque más, pero estamos muy contentos con el personal", reiteró.
La cuestión cobra especial relevancia por la profunda transformación que Aston Martin ha experimentado durante los últimos años. La escudería ha incorporado a figuras de enorme peso procedentes de sus rivales y ha cambiado varias veces su estructura de liderazgo en busca de la fórmula que permita convertir la inversión de Stroll en resultados.
El propio Newey es ahora una pieza central de ese organigrama. Aston Martin anunció a finales de 2025 que asumiría el puesto de jefe de equipo para la temporada 2026, mientras Andy Cowell pasaba a ejercer como director de estrategia. Antes habían llegado nombres como Enrico Cardile para reforzar una estructura técnica que también ha ido dejando atrás a algunas de las figuras que protagonizaron las primeras fases del proyecto.
Newey explica la transformación interna de Aston Martin
Pero para Newey, la reconstrucción más importante quizá no sea la que puede apreciarse en un organigrama.
El reputado ingeniero explicó que Aston Martin tomó una decisión importante después del Gran Premio de Australia: retrasar parte del desarrollo del AMR26 y utilizar ese tiempo para revisar cómo estaba trabajando el equipo por dentro.
"En cuanto a la cultura del equipo, creo que estamos dando grandes pasos", aseguró.
"Decidimos después de Melbourne retrasar el desarrollo del coche hasta ahora y concentrarnos en integrarnos, en incorporar a la gente o desarrollar la cultura, desarrollar las herramientas, quitarnos un poco de presión para poder respirar y analizar cómo necesitábamos evolucionar", explicó.
"Eso está progresando, creo, muy bien".
Una reflexión especialmente reveladora teniendo en cuenta la situación deportiva de Aston Martin en 2026. El esperado salto adelante con el nuevo reglamento no llegó como estaba previsto y el equipo decidió sacrificar parte de la carrera inmediata por el rendimiento para intentar solucionar problemas más profundos.
El gran paquete de mejoras introducido precisamente en Hungría, con numerosos cambios en el AMR26, fue uno de los primeros resultados visibles de ese periodo de trabajo. Newey reconoció entonces que el objetivo inmediato era devolver a Aston Martin a un nivel "respetable", antes de pensar en metas mayores.
Porque esa parece ser ahora la prioridad en Silverstone: no incorporar nombres por incorporarlos, sino conseguir que una estructura construida a golpe de grandes fichajes empiece finalmente a funcionar como un equipo.
Y mientras Horner continúa apareciendo cada pocas semanas vinculado a un nuevo destino, Newey deja por ahora la puerta de Aston Martin entreabierta únicamente para esos "pequeños retoques". En una escudería que ha cambiado tanto en tan poco tiempo, incluso esa elección de palabras es suficiente para que el mercado de la Fórmula 1 siga mirando hacia Silverstone.





