sábado, 25 de julio de 2026

A.F1-GP DE HUNGRÍA-FERRARI: La penalización a Hamilton significa que el piloto de Ferrari saldrá desde la quinta posición.

Tres penalizaciones en la parrilla de salida para el 7 veces campeón del mundo.

La Dirección de Carrera de la FIA ha sancionado a Lewis Hamilton con tres puestos en la parrilla de salida por obstaculizar a Oscar Piastri en la recta final de la Q3 en el Hungaroring. El piloto británico de Ferrari, que marcó el segundo mejor tiempo en la clasificación, a tan solo doce milésimas de segundo de la pole position de Lando Norris, queda relegado al quinto puesto en la parrilla de salida del Gran Premio de Hungría. Lewis Hamilton no se libró de la sanción . Por obstaculizar a Oscar Piastri en las últimas vueltas de la Q3, el siete veces campeón del mundo fue penalizado por los comisarios de la FIA. Recibió una penalización de tres puestos en la parrilla de salida para la carrera de mañana en el Hungaroring: un duro golpe que transformó una diferencia de apenas doce milésimas de segundo con respecto a la pole position en una difícil salida desde la quinta posición. Esta decisión altera la dinámica estratégica del Gran Premio de Hungría y cambia el equilibrio de poder en el campeonato, donde el beneficiado de la penalización no es otro que el líder del campeonato, Kimi Antonelli.

Penalización a Hamilton: Decisión y veredicto de los comisarios de la FIA

La decisión del director de carrera se produjo al finalizar las comprobaciones realizadas esta tarde en Budapest, después de que los comisarios entrevistaran a Hamilton, Piastri y a los respectivos representantes de Ferrari y McLaren. Un análisis comparativo de las imágenes de televisión, las grabaciones a bordo, la telemetría y las comunicaciones por radio confirmó la infracción del artículo B4.1.1 del Reglamento Deportivo de la Fórmula 1.

Tal y como consta en el documento oficial, el incidente decisivo ocurrió en la recta principal, en la aproximación a la curva 1. El SF-26 número 44 circulaba a una velocidad considerablemente reducida por la trazada ideal tras completar su vuelta rápida. Simultáneamente, el McLaren número 81 de Oscar Piastri se aproximaba a toda velocidad durante su última vuelta cronometrada en la Q3.

Al encontrarse de repente con el Rossa en medio de la pista mientras frenaba, el australiano se vio obligado a realizar una maniobra evasiva de emergencia, ampliando la trayectoria hacia el exterior y eliminando cualquier posibilidad de completar la vuelta, viéndose forzado a abortar su último intento.

Tras examinar las pruebas disponibles, los comisarios aplicaron estrictamente las directrices establecidas para la obstrucción innecesaria en la clasificación, dictaminando que el piloto británico sería relegado tres puestos en la parrilla de salida.

La reconstrucción del episodio y la defensa de Hamilton

La reconstrucción del incidente pone de manifiesto un fallo de comunicación entre el equipo de boxes de Ferrari y el piloto británico. Durante la conversación, Hamilton explicó a los comisarios que acababa de completar su vuelta rápida y que no había sido informado a tiempo por radio de que Piastri se acercaba por detrás. La advertencia del ingeniero de carrera llegó cuando el MCL40 del australiano ya estaba a tiro, lo que hacía imposible cualquier maniobra para desviarse de la trazada ideal.

La situación se complicó aún más por la visibilidad reducida: debido al trazado de la recta y al ángulo de inclinación del coche al frenar, el coche de Piastri no era visible en los retrovisores de Hamilton. Esto ya lo admitió el director del equipo, Frederic Vasseur, en las entrevistas posteriores a la clasificación, quien confirmó que la advertencia se produjo a mitad de la curva, cuando la dinámica ya estaba comprometida y la penalización era inevitable.

Revolución de la cuadrícula: cómo está cambiando la alineación

La sanción impuesta a Hamilton ha trastocado la composición de las primeras filas en el Hungaroring, un circuito donde la posición de salida tiene un impacto decisivo en el resultado de la carrera.

Lando Norris conservó la pole position para McLaren por tan solo 12 milésimas de segundo, pero Charles Leclerc estará a su lado en la primera fila. El piloto monegasco ascendió a la segunda posición, pero le tocó salir desde el lado derecho de la pista, que tradicionalmente está más sucio y tiene menos goma que la trazada ideal.

Kimi Antonelli, por otro lado, sonríe. El piloto de Mercedes, cuarto al final de la Q3 y también perjudicado por las banderas amarillas al final, asciende al tercer puesto. Este avance le garantiza la salida desde la segunda fila, en el lado izquierdo de la pista: una posición ideal que maximiza el agarre de los neumáticos al soltar el embrague en la curva 1.

Para Hamilton, la carrera de mañana se convierte en una compleja batalla cuesta arriba. Desde la segunda posición en la parrilla, el inglés cae al quinto puesto, ubicándose en la tercera fila. Partir desde la quinta posición implica encontrarse inmerso en el tráfico durante el primer sector y tener que adoptar una táctica ofensiva.

Escenarios tácticos para el partido de Budapest

El descenso de Hamilton obliga a Ferrari a replantearse su estrategia para la carrera. Con Leclerc ascendido a la primera fila, el Cavallino Rampante tendrá que proteger su posición de salida del ataque inmediato de Antonelli, intentando aprovechar el buen ritmo demostrado en las simulaciones con el depósito lleno del viernes.

Por su parte, Hamilton tendrá que recortar distancias desde las primeras vueltas, a pesar de saber que seguir de cerca a otros coches en las turbulentas condiciones del Hungaroring aumenta el sobrecalentamiento de los neumáticos blandos y medios. Para Mercedes, la nueva configuración de la parrilla ofrece a Antonelli una oportunidad real de atacar de inmediato a los líderes, aprovechando la superior consistencia que demostró durante los entrenamientos libres. La penalización de Hamilton, en efecto, reabre por completo la lucha por la victoria en suelo húngaro.

A.F1-GP de Hungría-MERCEDES: Kimi Antonelli también penalizado, la parrilla de salida vuelve a cambiar.

El líder del campeonato saldrá desde la séptima posición, Piastri y Verstappen avanzarán aún más. 

Kimi Antonelli recibe una penalización de tres puestos en la parrilla de salida del Gran Premio de Hungría por no reducir la velocidad lo suficiente bajo bandera amarilla durante la Q3. El incidente, provocado por el trompo de Max Verstappen en la última curva, le costó caro al líder del campeonato: en lugar de salir desde la tercera posición heredada tras la penalización impuesta a Lewis Hamilton, el piloto italiano de Mercedes se ve relegado a la séptima. Kimi Antonelli también fue penalizado tras la Q3. El piloto de Mercedes, líder del campeonato, recibirá una penalización de tres puestos en la parrilla de salida mañana, y de un posible tercer lugar, saldrá séptimo por violar los procedimientos de bandera amarilla en las etapas finales de la clasificación tras salirse de la pista por un trompo provocado por Max Verstappen.

La parrilla de salida del Gran Premio sufrirá nuevos cambios: Norris y Leclerc estarán en la primera fila, Piastri y Verstappen en la segunda , Hamilton y Russell en la tercera , y Antonelli y Hadjar en la cuarta . El reglamento exige que los pilotos penalizados ocupen primero su posición asignada tras la sanción, y que los demás avancen posteriormente.

Análisis de telemetría y decisión de la FIA

La sanción impuesta por los comisarios surge de un análisis detallado de los datos de posicionamiento, el sistema de comisarios, la telemetría y las imágenes a bordo del coche número 12. Según el informe oficial publicado por la FIA, se determinó que Antonelli había infringido el Apéndice H, Artículo 2.5.5 b) del Código Deportivo Internacional y el Artículo B1.8.4a del Reglamento de la FIA de Fórmula 1, por no reducir suficientemente su velocidad en la curva 14 en presencia de una sola bandera amarilla.

Durante la audiencia con los comisarios, el director de carrera y los representantes técnicos de la Federación, Antonelli declaró que levantó el pie del acelerador en cuanto vio la bandera amarilla y el panel iluminado. La telemetría confirmó que, en realidad, había soltado el acelerador 16 metros antes que en su vuelta rápida anterior, entrando al sector con una velocidad 14 km/h menor.

Sin embargo, las observaciones de los comisarios destacaron que la desaceleración fue momentánea e insuficiente dada la peligrosidad del tramo. Debido a la menor presión aplicada al pedal del freno al aproximarse a la curva, el Mercedes de Antonelli pasó por el punto exacto del accidente a una velocidad 3 km/h superior a la de la vuelta anterior. El tiempo registrado para el microsector mostró una discrepancia de tan solo 0,03 segundos (una desaceleración total inferior al 1 %), un valor considerado totalmente insuficiente para garantizar los estándares de seguridad exigidos por el reglamento.

La práctica habitual para esta infracción suele implicar una penalización de cinco puestos en la parrilla de salida. Sin embargo, los comisarios aplicaron una circunstancia atenuante, reconociendo que Antonelli había intentado reducir la velocidad de buena fe y que, dada la proximidad del incidente a la línea de meta, disponía de poco espacio y tiempo de reacción. Por lo tanto, la penalización se redujo a tres puestos, más un punto en el carné de conducir (para un total de cuatro puntos acumulados en los últimos doce meses).

Antonelli se defiende: "Levanté el pie".

“Tengo que decir que mi vuelta merecía el tercer puesto: creo que aún así habría estado a una décima de Norris”, admitió Kimi, analizando el incidente al final de la Q3 . “En la última curva, con la bandera amarilla provocada por Max, tuve que levantar el pie del acelerador. La advertencia llegó justo cuando entraba en la curva, y eso también me distrajo un poco, haciéndome perder mucho tiempo valioso. Es una pena porque en la vuelta anterior había cometido un error en el mismo sitio, así que todavía tenía margen para recortar”.

La nueva parrilla de salida en el Hungaroring

La combinación de la penalización de tres puestos impuesta a Lewis Hamilton por obstaculizar a Oscar Piastri y la penalización de la misma cuantía impuesta a Antonelli ha modificado la parrilla de salida del Gran Premio de Hungría.

El cálculo de la parrilla sitúa primero a los pilotos sancionados en sus respectivas posiciones, calculadas tras el veredicto: Hamilton (segundo en la parrilla) desciende al quinto puesto, mientras que Antonelli (que prácticamente ascendió al tercero tras la sanción del inglés) retrocede tres posiciones, cayendo al séptimo. Los demás pilotos sin sanciones se desplazan en consecuencia para ocupar las plazas vacantes.

La parrilla de salida para la carrera de Budapest:

Primera fila: Lando Norris (McLaren), Charles Leclerc (Ferrari)

Segunda fila: Oscar Piastri (McLaren), Max Verstappen (Red Bull)

Tercera fila: Lewis Hamilton (Ferrari), George Russell (Mercedes)

4ta fila: Kimi Antonelli (Mercedes), Isack Hadjar (Red Bull)

El descenso al séptimo puesto supone un serio obstáculo para Antonelli y Mercedes. El Hungaroring es un circuito conocido por la casi imposibilidad de adelantar fuera de la zona de frenado en la curva 1, lo que convierte la posición de salida en un factor crucial en la carrera.

A.F1-GP de Hungría-MERCEDES:El equipo cambia la unidad de potencia para Russell tras un problema en la Q3.

El piloto Russell, sufre una fuga de agua: "No creo que sea nada grave", pero el equipo ha decidido cambiar el motor completo. 

La sesión del piloto británico finalizó con una bandera amarilla técnica: una fuga de agua provocada por un gran bache en la curva 4 le obligó a aparcar inmediatamente después de la bandera a cuadros. Este incidente llevó a los ingenieros de Brackley a sustituir el motor completo como medida de precaución para la carrera del domingo, instalando la cuarta unidad de la temporada sin incurrir en ninguna penalización.  George Russell no logró clasificarse más allá del séptimo puesto para el Gran Premio de Hungría. Una vez más, el piloto inglés ni siquiera pudo acercarse a los tiempos de Kimi Antonelli, quien terminó cuarto en la clasificación general pero fue relegado al séptimo lugar en la parrilla debido a una penalización por no respetar las banderas amarillas en la Q3. Sin embargo, el piloto de Mercedes también se llevó una sorpresa: tras la bandera a cuadros, se vio obligado a detener su W17 al final de la recta.

Una posible fuga de agua en su motor hizo saltar las alarmas en el garaje de Brackley, y aunque el problema inicialmente no parecía grave, el equipo decidió, tras una inspección exhaustiva, sustituir el motor completo para la carrera de mañana. Este inconveniente no afectará a su posición de salida, ya que Russell mantiene el séptimo puesto.

En términos de rendimiento puro, Mercedes ha tenido problemas en la vuelta rápida durante todo el fin de semana, pero en cuanto a ritmo de carrera, puede competir sin problemas. Partir desde tan atrás en un circuito donde adelantar no es nada fácil no será sencillo, y el propio Russell sigue teniendo grandes dificultades para adaptarse al coche y acercarse a los tiempos de Antonelli.

La avería en el Hungaroring y el cambio de la unidad de potencia

La clasificación de Russell se vio afectada negativamente por un incidente ocurrido durante su última vuelta cronometrada en la Q3. El violento impacto contra uno de los baches marcados en el asfalto húngaro provocó la rotura de una tubería hidráulica, causando una fuga de líquido en el chasis y hacia los neumáticos traseros.

El propio Russell reconstruyó el accidente y los momentos posteriores a la línea de meta: “El problema surgió porque el motor tenía una fuga de agua y tuve que parar porque había líquido en la cabina. Nos dimos cuenta de la fuga justo después de pasar por una pendiente pronunciada en la curva 4. Hasta ese momento, la vuelta parecía prometedora, pero de repente la situación cambió. Al principio no le presté mucha atención, pero el muro de boxes me avisó de que me estaba salpicando agua en los neumáticos. En cuanto confirmamos la fuga con los datos, la temperatura de los neumáticos traseros cayó en picado. Un puesto entre los tres primeros no estaba a nuestro alcance hoy, pero podríamos haber subido algunas posiciones”.

Russell analizó el desempeño de los equipos rivales en Budapest: “Como equipo, dimos un paso atrás este fin de semana. Esperábamos que Ferrari fuera muy fuerte, pero McLaren trajo mejoras importantes y está yendo muy rápido. En los entrenamientos libres, fuimos muy rápidos en ritmo de carrera, pero lentos en la vuelta de clasificación: normalmente, esto es un problema relacionado con los neumáticos y el hecho de que no usamos suficientes marchas. Esto podría ayudarnos en la carrera, pero salir desde la séptima posición lo complica todo”.

La confirmación oficial del cambio de motor provino directamente del comunicado del equipo Brackley: "Durante la última vuelta de George en la Q3, detectamos una pérdida de presión de agua en su coche y le ordenamos que se detuviera por precaución una vez finalizado el cambio. Tras una inspección más exhaustiva, hemos decidido reemplazar su unidad de potencia antes de la carrera, pasando a la cuarta unidad de la temporada, un cambio que se ajusta a la asignación de la temporada".

Las dificultades de Russell y su confrontación interna

El fin de semana en Hungaroring puso de manifiesto los problemas de conducción de Russell con el W17. Mientras que Kimi Antonelli logró sacar el máximo partido al potencial del coche, el británico siguió teniendo dificultades en las curvas cerradas y su sensibilidad con el eje trasero siguió siendo deficiente.

Las diferencias en las sesiones de clasificación reflejan la actual disparidad de rendimiento entre ambos lados del garaje. El cambio a la cuarta unidad de potencia de la temporada le proporciona a Russell la fiabilidad mecánica necesaria para la carrera de 70 vueltas, pero la ausencia de penalizaciones en la parrilla no elimina las complicaciones tácticas de salir desde la cuarta fila.

El piloto inglés se encuentra en una espiral descendente que no da señales de detenerse. Su bajo rendimiento es evidente, sobre todo en comparación con su compañero de equipo. Además, su coche sigue presentando todo tipo de problemas, especialmente con la unidad de potencia.

A.F1-GP DE HUNGRIA-CLASIFICACION: Lando Norris gana una Pole a Mercedes en Hungaroring.

El piloto británico ha conseguido su 17ª  Pole en la F1.

Hamilton, sólo a 12 milésimas de la Pole; Leclerc, a dos décimas
Claro paso adelante de Aston Martin: Fernando Alonso pelea con los Haas
Sainz ha batido a Albon, pero ha finalizado decimoctavo.
Lando Norris ha conseguido la primera Pole 'no Mercedes' de este año. El británico ha batido por sólo 12 milésimas a Lewis Hamilton y saldrá desde la primera plaza en el GP de Hungría F1 2026. La marca de la estrella ha estado un paso por detrás esta vez y Max Verstappen, errático. Fernando Alonso ha pasado a la Q2 por primera vez y Carlos Sainz ha sido decimoctavo. Ferrari llegaba como favorito a Hungaroring, pero McLaren, con su paquete de actualizaciones, ha sellado la Pole. Lo ha hecho un Lando Norris que ha sido el más rápido en la Q1, la Q2 y la Q3. En el momento decisivo, el vigente campeón del mundo ha sido 12 milésimas más rápido que Hamilton y ha certificado su decimoséptima Pole en Fórmula 1.

Charles Leclerc se ha quedado a dos décimas de los dos primeros y Kimi Antonelli, cerca del monegasco. Oscar Piastri, Max Verstappen –con trompo incluido en la última curva de su segundo intento de la Q3–, George Russell e Isack Hadjar, un paso por detrás. Arvid Lindblad ha sido el 'mejor del resto' y Nico Hülkenberg ha cerrado el 'top 10'.

Una de las historias del día la ha protagonizado Fernando Alonso. El asturiano ha batido a Oliver Bearman en la Q1 para avanzar a la Q2 y se ha quedado a menos de una décima de la decimoquinta posición. El Aston Martin ha dado un claro paso adelante y el asturiano ha tenido mucho más que Lance Stroll. Un primer paso positivo. Q1

Después de tres sesiones de entrenamientos libres dominadas por diferentes pilotos, la clasificación se ha puesto en marcha con el asfalto de Hungaroring completamente seco y a una temperatura de 48 grados.

Valtteri Bottas ha sido el encargado de inaugurar la clasificación, seguido por los Williams y los Aston Martin. Entre ellos, Fernando Alonso ha sido el más rápido con un 1'20''665; Carlos Sainz ha tenido que abortar su primer giro.

Los Ferrari han salido con neumáticos medios y han empezado directamente con tiempos de 1'18'', pero Lando Norris, con blandos, ha sido el más rápido en el inicio con un 1'18''277.

Cuando ya todos los pilotos tenían un tiempo, Alonso estaba en la decimoquinta posición... y ha salido a mitad de sesión con un segundo juego de blandos y ha mejorado hasta 1'20''245 para colocarse provisionalmente duodécimo. En ese momento, Sainz estaba decimonoveno.

En unos últimos minutos con pocas mejoras y con muchos pilotos sin salir a otro intento, Lando Norris ha terminado la sesión en lo más alto, seguido por Verstappen, Antonelli y Hamilton.

Por otro lado, ¡machada de Fernando Alonso! El asturiano, con un 1'20''126, ha batido a Oliver Bearman y ha pasado a la Q2 en la decimosexta posición. Paso adelante clarísimo de Aston Martin.

Carlos Sainz sólo ha podido ser decimoctavo, detrás de Bearman y delante de Alexander Albon. Lance Stroll ha finalizado vigésimo –a medio segundo de Fernando– y los Cadillac han cerrado la tabla.

 

Q2

Tras una Q1 con algunas sorpresas y con la alegría de Aston Martin, la segunda sesión ha comenzado con el asfalto más 'engomado' y a una temperatura similar –47 grados–.

En este caso, Fernando Alonso ha sido el encargado de inaugurar la pista. El bicampeón del mundo de Fórmula 1 ha salido con neumáticos blandos usados y ha marcado un 1'20''696.

Por supuesto, ese tiempo no tardaría en caer. Lewis Hamilton ha marcado un imponente 1'17''931 y se ha puesto primero, seguido por Kimi Antonelli a dos décimas y Max Verstappen, a tres. Lando Norris y Charles Leclerc han podido verse afectados por una bandera amarilla por trompo de Isack Hadjar.

El 'mejor del resto' ha sido Arvid Lindblad esta vez, en una gran sexta posición, por delante de Charles Leclerc, Oscar Piastri, Liam Lawson y Nico Hülkenberg. Fernando Alonso estaba decimocuarto.

Lando Norris ha sacado todo lo que tenía en el segundo intento y, con un 1'17''456, ha batido a Charles Leclerc por una décima y a Lewis Hamilton, por tres décimas; Hadjar, Piastri y Verstappen venían a continuación.

Lindblad ha logrado una meritoria séptima posición –casi sin hacer Libres 3– y ha batido a los Mercedes y Hülkenberg. Lawson ha sido eliminado, así como los Alpine, Bortoleto, Ocon y Alonso.

En el caso de Fernando, hay que quitarse el sombrero. El ovetense ha bajado hasta 1'19''808 con el Aston Martin actualizado y se ha quedado a menos de una décima del Haas de Ocon. Es una historia diferente.

 

Q3

Han sido dos sesiones con Lando Norris como líder y con algunas sorpresas, pero todavía faltaba la tercera, la que define el 'top 10' de la parrilla de mañana. El asfalto, a 43 grados.

En esta ocasión, dos pilotos –Isack Hadjar y Nico Hülkenberg– han salido con neumáticos blandos usados; los demás tenían dos juegos nuevos y han salido a por todas.

En el primer intento, Lewis Hamilton se ha sacado de la chistera un 1'17''219 y ha batido a Lando Norris por una décima y a Charles Leclerc por dos décimas; Antonelli estaba cuarto, por delante de Piastri, Verstappen y Russell.

Isack Hadjar sólo ha podido ser octavo –con blandos usados–, a seis décimas de la cabeza y con algo de margen sobre Arvid Lindblad y Nico Hülkenberg, que cerraban la tabla en ese momento.

Aún faltaba el último intento, el definitivo, y cuando parecía que pocos pilotos podían mejorar sus tiempos... ¡ha llegado Lando Norris con un 1'17''207 y se ha llevado la Pole! El inglés ha batido a Hamilton por sólo 12 milésimas.

Leclerc ha sido tercero, a dos décimas de los dos primeros y por delante de Antonelli, Piastri y un Verstappen que ha hecho un trompo en la última curva de su último intento. 

Por otro lado, George Russell ha sellado la séptima posición, seguido por Isack Hadjar, Arvid Lindblad y Nico Hülkenberg. 

 


 

A.F1-GP de Hungría-ASTON MARTIN: La revolución del equipo en Budapest, Newey: "Resultados prometedores".

La satisfacción de Alonso: "El coche se adhería mejor a la pista, se comportó como esperábamos". 

Aston Martin llega al Gran Premio de Hungría con un paquete de dieciséis actualizaciones para el AMR26, transformando radicalmente el coche en el primer paso real de desarrollo supervisado por Adrian Newey. El viernes en el Hungaroring se vieron dos caras distintas: una avería repentina en la suspensión trasera izquierda detuvo a Lance Stroll en la FP1, impidiéndole rodar el resto del día, mientras que Fernando Alonso completó el programa, recabando datos alentadores. Aston Martin llegó al Hungaroring con dieciséis mejoras para el AMR26. De hecho, el coche es completamente nuevo comparado con el que se vio al inicio del campeonato: un paquete masivo de modificaciones respaldado firmemente por Adrian Newey para revertir la tendencia. Sin embargo, el viernes en Hungría quedaron al descubierto las limitaciones de fiabilidad del equipo. En la FP1, la suspensión trasera izquierda de Lance Stroll , una de las partes más extremas del nuevo coche, falló repentinamente, obligando al canadiense a abandonar el coche y perderse toda la jornada de trabajo, incluida la FP2.

Fernando Alonso tuvo un desempeño mucho mejor, terminando decimotercero en la primera sesión y decimonoveno en la segunda. La diferencia con los equipos punteros sigue siendo muy grande, y una recuperación inmediata a las primeras posiciones era impensable. Sin embargo, el español y los técnicos de Silverstone pueden ahora afrontar los próximos pasos con motivación.

El misterio de la suspensión de Stroll

El problema técnico con el coche de Stroll paralizó los planes del equipo durante gran parte del viernes. En una rueda de prensa en Budapest, Adrian Newey hizo balance del incidente, explicando la causa de la avería y las dificultades operativas relacionadas con los componentes de repuesto. «Todos en el taller hemos estado trabajando para entender qué falló en el coche de Lance», explicó el genio inglés de Aston Martin . «La zona afectada por la avería no se había modificado desde las carreras anteriores. Tenemos escasez de repuestos porque los carenados y otros componentes del conjunto son diferentes, así que habíamos hecho pequeñas modificaciones en esa zona. En ese sentido, la avería fue totalmente inesperada. Hasta que no tengamos una idea clara de la causa del problema, será difícil añadir nada más».

Alonso recupera esa sensación: "El coche se siente más pegado al asfalto".

Aunque los tiempos de Alonso en la FP2 lo situaron en la decimonovena posición, su rendimiento se vio seriamente perjudicado por la interrupción con bandera roja y el tráfico encontrado en los últimos minutos. El análisis de la telemetría y el comportamiento dinámico del AMR26 ofrecen conclusiones mayormente positivas.

«Me siento bien», dijo Fernando al final del viernes . «Vimos exactamente lo que esperábamos en cuanto a números y correlación de datos, lo cual es sumamente alentador tanto para el coche de 2027 como para el resto de la temporada. Aún queda mucho trabajo por hacer, pero este es el primer paso para ayudarnos a crecer. En las curvas, podemos igualar el ritmo de los líderes en la zona media, que es nuestra prioridad inmediata». "El coche se siente más pegado a la pista y es más predecible a la hora de gestionar el agarre. Todavía nos queda mucho camino por recorrer, empezando desde atrás, y necesitamos mejorar el rendimiento tanto del chasis como del motor, pero vamos por buen camino."

Alonso destacó a continuación el potencial sin explotar en la simulación de clasificación: "La bandera roja y el tráfico dificultaron sacar el máximo partido a las vueltas rápidas, pero es una situación que afectó a todos en mayor o menor medida. Estudiaremos la puesta a punto, que podría ser muy diferente a la de las últimas sesiones. Hay margen de mejora".

La filosofía de Newey y la búsqueda de la aerodinámica

La revolución del AMR26 no termina con la ronda de Hungaroring. Newey aclaró la base técnica de estas actualizaciones, contextualizando los retrasos en el desarrollo que surgieron al inicio de la temporada debido a la transición al nuevo túnel de viento en Silverstone.

«En esencia, se trata de una evolución aerodinámica», señaló Newey . «El chasis es el mismo, la configuración no ha cambiado y la suspensión delantera tampoco. Tuvimos muy poco tiempo para investigar antes del lanzamiento del coche en febrero, y nos retrasamos en todo. Decidimos esperar un par de semanas más para tener operativo nuestro túnel de viento en Silverstone, en lugar de empezar a trabajar en Brackley durante un breve periodo. Ha sido un largo proceso de reconstrucción. Los resultados preliminares que se ven hoy son prometedores: este es solo el primer paso; seguiremos desarrollando el coche en Zandvoort y, posteriormente, entre Monza y Bakú». En cuanto a la gestión del equipo y el establecimiento de objetivos, Newey mantiene su habitual enfoque pragmático: «Nunca me han gustado los objetivos numéricos. Prefiero abordar los problemas de forma lógica, lograr que el equipo trabaje en conjunto y fortalecer la cultura de equipo. Cuando no se gana, la tarea parece imposible. El objetivo inmediato es recuperar la dignidad, sumar algunos puntos y seguir esforzándonos para avanzar».

La alianza con Honda y el futuro de Alonso

Un paso crucial en el avance de Aston Martin radica en la alianza con Honda para el desarrollo de sus motores y en la sólida relación con su icónico piloto. Newey confirmó la solidez de esta relación con el fabricante japonés antes del debut del avanzado motor, previsto para los Países Bajos, y expresó su total confianza en la renovación del contrato de Alonso para 2027.

«La relación con Honda ha progresado enormemente», admitió el entrenador británico . «Tras un comienzo que podría describirse como desastroso, las dificultades nos han impulsado a establecer una relación de trabajo muy estrecha. Estoy muy satisfecho con el progreso tanto profesional como personal: cuando las relaciones mejoran, también lo hacen los resultados en pista. Zandvoort será un excelente banco de pruebas para la nueva unidad de potencia. En cuanto a Fernando, es un piloto extraordinario que aporta un valor inmenso al equipo, tanto por sus comentarios como por su habilidad al volante. Es fundamental para nosotros. Confío en que está disfrutando de esta experiencia y que continuaremos nuestra colaboración».

A.F1-GP DE HUNGRIA-HAAS: La F1 2026 impide ver el verdadero rendimiento de los pilotos a los fans.

Ayao Komatsu cree que es necesario simplificar la F1 para "devolver el control al piloto" y reducir la influencia oculta del software. 

Los cambios técnicos introducidos antes del Gran Premio de Miami de este año sirvieron para calmar parte de las críticas hacia el nuevo reglamento de la Fórmula 1, pero estas han vuelto a aparecer tras dos fines de semana consecutivos en circuitos especialmente exigentes en materia de gestión de energía.

La gran pregunta es si las numerosas capas de tecnología están perjudicando el espectáculo al interferir en el trabajo de los pilotos y dificultar que los aficionados comprendan realmente lo que ocurre en pista.  

Aunque las dudas sobre las consecuencias de un reglamento con un reparto de potencia cercano al 50/50 entre el despliegue eléctrico y el motor de combustión no son nuevas, durante los grandes premios de Gran Bretaña y Bélgica surgieron nuevas preocupaciones por las diferencias de velocidad entre pilotos que pilotaban coches idénticos. Tanto Silverstone como Spz-Francorchamps amplificaron las consecuencias técnicas de pequeñas diferencias en la forma de conducir.

Variaciones mínimas en la posición del acelerador, por ejemplo, llegaron a traducirse en varias décimas por vuelta, ya que algunos pilotos disponían de menos despliegue eléctrico en las rectas más largas. Esto ha abierto un debate más profundo sobre cómo deben adaptarse los pilotos y sobre si la influencia del software en la entrega de potencia es lo suficientemente transparente para los espectadores.

Los cambios introducidos antes de Miami sobre la cantidad de energía que podía recuperarse y desplegarse durante la vuelta fueron prácticamente el máximo que permitía el hardware actual, por lo que las mejoras reales tendrán que llegar de forma progresiva. "Creo sinceramente que estamos intentando simplificar este deporte", explicó Ayao Komatsu a varios medios, entre ellos Motorsport, durante el Gran Premio de Hungría. "Ahora mismo es demasiado complicado.

"Pequeñísimas diferencias en la forma de pilotar pueden tener consecuencias inesperadas o secundarias muy importantes, y todos hemos identificado que eso es algo que debemos evitar y mejorar como deporte. Tenemos que devolver el control al piloto.

"Y también simplificarlo para todo el mundo. Creo que es muy importante que cualquier persona pueda entender este deporte, independientemente de cuáles sean sus intereses. Para conseguirlo, la Fórmula 1 tiene que ser un poco más sencilla".

Aunque los titulares se han centrado en la lucha por el campeonato —donde Russell quedó inicialmente desconcertado por la diferencia de velocidad punta respecto a su compañero Kimi Antonelli—, las extrañas diferencias en el despliegue eléctrico afectan a toda la parrilla. En el caso de Russell se ha señalado al software como uno de los principales responsables, lo que ha reabierto el debate sobre cuánto peso sigue teniendo realmente el piloto.

Además, entre los propios pilotos han surgido posturas muy distintas. Algunos lamentan que el software interfiera en su capacidad para controlar el coche, mientras que otros defienden que todos compiten con las mismas reglas y que los mejores serán quienes mejor se adapten.

Pero si una diferencia tan grande de velocidad puede originarse por una variación mínima en el acelerador o en la frenada unas curvas antes, ¿es justo considerarlo un error del piloto? Y, además, ¿cómo pueden saberlo los espectadores o quienes siguen la carrera por televisión si esos factores no son visibles ni siquiera en los datos? "No lo llamaría exactamente un error del piloto", añadió Komatsu. "Porque, para considerar que es un error suyo, tendrías que esperar que el piloto entendiera absolutamente todos los detalles de la estrategia o del software y cómo se calculan. No puedes exigirle eso a un piloto.

"Para mí, los pilotos deben poder conducir por instinto para encontrar el límite del agarre, especialmente en clasificación. Poder acelerar en cuanto sientan que el coche no va a perder tracción. Eso es este deporte, ¿no?"

"Sinceramente, no recuerdo exactamente por qué apareció ese escalón [la reducción obligatoria del aporte eléctrico a medida que disminuye la carga] en la clasificación al comparar a Ocon y Bearman, pero el desencadenante fue una diferencia muy pequeña. Y la consecuencia fue demasiado grande... Los aficionados no pueden saber, viendo solo la diferencia de tiempos, si realmente el piloto hizo un mal trabajo.

"¿O simplemente perdió dos o tres décimas por cómo gestionó el despliegue eléctrico? ¿Cuál es realmente la diferencia entre ambos?"

"Llegaremos a solucionarlo, pero ahora mismo sigue siendo un sistema muy complicado".

Aunque las modificaciones previas a Miami fueron el último parche aplicado a los problemas inherentes del hardware actual, la situación empezará a cambiar a partir del próximo año. La Fórmula 1 avanzará progresivamente hacia una reducción de la importancia del sistema eléctrico.

Desde 2027, el motor de combustión aportará una mayor parte de la potencia, el componente eléctrico perderá peso y aumentará ligeramente la energía que podrá recuperarse durante la vuelta.

Para 2028, la proporción entre motor de combustión y sistema eléctrico pasará a ser de 60/40, mientras que sobre la mesa ya existen propuestas para adoptar un sistema híbrido mucho más pequeño en la próxima generación de monoplazas, prevista para 2031.

"Mira, mejoramos el reglamento a partir de Miami", concluyó Komatsu. "Sin duda fue un paso adelante. Pero todos sabíamos que no era la solución definitiva, porque teníamos que encontrar un equilibrio. No queríamos ponerlo todo patas arriba.

"Así que debemos avanzar poco a poco. El año que viene volverá a mejorar.

"Estoy convencido de que, en algún momento, encontraremos la solución".