El argentino Franco Colapinto, sufrió un extraño problema en la salida que le dejó muy atrás
El GP de Austria ha dejado un sabor amargo para Franco Colapinto, que terminó la carrera en la decimoquinta posición después de un domingo complicado en el Red Bull Ring. El piloto argentino ha reconocido las dificultades que sufrió durante toda la prueba y apunta a la falta de rendimiento del monoplaza como una de las principales causas de su resultado.
El piloto de Alpine arrancó la carrera desde el decimosexto lugar tras no superar la Q2 en la clasificación del sábado. Con el objetivo de recuperar posiciones y acercarse a la zona de puntos, Colapinto afrontaba la cita austríaca con la intención de mejorar las sensaciones mostradas durante el fin de semana, aunque las limitaciones del A526 condicionaron sus opciones desde el inicio.
La salida fue uno de los momentos más complicados para el argentino. Lejos de ganar posiciones, perdió terreno rápidamente y terminó cayendo hasta el último puesto del pelotón. En un primer momento se especuló con un posible contacto con otro competidor, pero el propio piloto ha explicado que el problema estuvo relacionado con una pérdida de potencia en su coche durante los primeros metros. Pese a beneficiarse posteriormente de algunos abandonos, entre ellos los de Valtteri Bottas y Sergio Pérez, Colapinto no encontró el ritmo necesario para recuperar posiciones de manera competitiva. Finalmente cruzó la línea de meta decimoquinto, a una vuelta del ganador, George Russell, y por detrás de su compañero Pierre Gasly.
Después de la carrera, el argentino ha analizado los problemas que marcaron su actuación en Spielberg y reclama una revisión del fallo sufrido con la unidad de potencia durante la largada, al considerar que es una situación que no puede repetirse. "No me tocó nadie, el coche se quedó parado en la salida, antes de salir me quedó sin potencia. Cuando llegué a la primera curva, volví a quedarme sin impulso. Tenemos que investigar lo que pasó, porque estas cosas no deben ocurrir", ha dicho a ESPN.
El piloto también ha reconocido que la falta de prestaciones del monoplaza le impidió pelear durante la carrera y destacó las dificultades de conducción que tuvo con el Alpine.
"Quedé último en la primera curva y no tuve ritmo para luchar con nadie. El coche patinaba mucho, no reaccionaba y tampoco tuve ritmo para avanzar. Fue una carrera muy mala y el fin de semana en general fue complicado para nosotros", ha añadido. Con la mirada puesta ya en la siguiente cita del calendario, Colapinto insiste en la necesidad de analizar los errores cometidos en Austria para llegar mejor preparados a la próxima carrera.
"Ahora tenemos que pensar en Silverstone. Debemos analizar lo ocurrido este fin de semana, solucionar los problemas y buscar un mejor resultado en la próxima carrera", ha concluido.















