viernes, 17 de abril de 2026

A.F1-FERRARI: El nuevo equipo de Frederic Vasseur toma forma, cadena de mando clara y luz verde al paquete de Miami.

La Scuderia se ha reforzado recientemente con la llegada de tres nuevos ingenieros a Maranello

El paquete de Miami ha recibido el visto bueno y se probará la próxima semana en un 'filming day'.

La nueva Ferrari de Frédéric Vasseur sigue cogiendo forma. Recientemente, han llegado tres nuevos ingenieros a Maranello para ponerse a trabajar en el departamento encabezado por Loic Serra y el paquete de evoluciones previsto para Miami ha recibido luz verde. Éste se probará en pista la próxima semana, con un 'filming day' en Monza.

Tras un sólido inicio de temporada, en el que se han confirmado como la clara segunda fuerza, Ferrari quiere más tras el parón de abril. La Scuderia sabe que tiene una gran oportunidad para dar caza a Mercedes y ser candidatos a todo en 2026, pero para ello, necesitan más cohesión que nunca en la fábrica.

El departamento técnico, con Serra al frente, ha recibido a nuevas incorporaciones en las últimas semanas. Guillaume Dezetoux, procedente de Racing Bulls, ya está trabajando en Maranello, al igual que Cedric Michel-Grosjean, y todo indica que él será el nuevo ingeniero de pista de Lewis Hamilton desde el GP de Miami.

Acorde con la información de la cabecera italiana Auto Racer, Ferrari también ha fichado a un antiguo integrante de la extinta Sauber, como es Frank Sánchez. En su caso, está trabajando especialmente en el departamento de aerodinámica, junto a su director, Diego Tondi.

El departamento de motores, que tendrá una oportunidad de oro de reducir la brecha más pronto que tarde, tiene al frente a un clásico de Ferrari como es Enrico Gualtieri. Tras la marcha de Wolf Zimmerman al proyecto de Audi junto a Mattia Binotto, el italiano se ha quedado como el máximo referente de su departamento y su experiencia será clave para aprovechar la baza del ADUO cuando tenga lugar la primera revisión.

Una cadena de mando bien definida, con Vasseur al frente de la estructura y tres líderes claros en tres departamentos claves, como lo es Loic Serra en el técnico, Tondi en el de aerodinámica y Gualtieri en el de la unidad de potencia.

Marco Adurno y el recién incorporado Guillaume Dezetoux trabajarán en el desarrollo del SF-26 y reportarán sus resultados ante Vasseur y Serra, ellos tendrán la última palabra. Si reciben el visto bueno, la producción se pondrá en marcha y todo pasa a estar a cargo de Mateo Togninalli, responsable de ingeniería, para que estas puedan utilizarse lo antes posible.EL NUEVO PAQUETE DE MIAMI

El departamento técnico ha dado luz verde al paquete de Miami, que se probará la próxima semana en el 'filming day' que llevará a cabo Ferrari en Monza el miércoles 22. Será una prueba limitada a 200 kilómetros, que está destinada a fines comerciales, pero que suele ser muy útil para comprobar que todo funciona correctamente.

Según avanza la citada cabecera, todos los equipos llegarán sus primeras novedades importantes a Miami o Canadá, las dos primeras carreras tras este parón de abril. Señalan que en el caso de Ferrari, actualizarán medio coche, incluyendo una evolución en el alerón delantero y otra en la zona del Flick tail.La máxima prioridad sigue siendo reducir la resistencia aerodinámica, mediante su alerón trasero Macarena, que tanto ha dado de qué hablar. Quieren que sea una buena base para dar pasos hacia delante y obtener una mejor eficiencia.

Evidentemente, la pregunta más común es si esa evolución mediante el ADUO será suficiente para que Ferrari se ponga al día con Mercedes en cuanto a la unidad de potencia. Los de Maranello tienen un déficit superior al 2% en su motor de combustión y tendrán derecho a una mejora adicional cuando entre en vigor la primera revisión, que podría ser tras el GP de Miami. Eso sí, aún no está confirmado.


jueves, 16 de abril de 2026

A.F1-HISTORIAS F1: La increíble historia del piloto de F1 cuya carrera duró 800 metros

Allá por 1993, Marco Apicella fue piloto de F1 durante apenas 800 metros, antes de que un incidente en la primera curva pusiera fin a su carrera. Esta es la historia de su brevísima etapa en la categoría reina del automovilismo.

Todos los pilotos de carreras sueñan con llegar a la F1. Sueñan con recibir esa invitación única en la vida a la mesa más exclusiva del automovilismo y, una vez allí, emular a los grandes en su búsqueda de champán, campeonatos y reconocimientos.

De lo que no sueñan es de llegar a la F1, salirse de la pista a pocos metros de la primera curva y no volver a cenar nunca más en el equivalente automovilístico del Hotel Ritz. Por desgracia, ese fue el destino que le tocó a Marco Apicella, que apenas había recorrido 800 metros cuando su etapa en la F1 llegó a un final anticlimático. Apicella había conseguido una convocatoria de última hora en el equipo Jordan en 1993 para formar pareja con Rubens Barrichello en el Gran Premio de Italia, tras la salida de Thierry Boutsen del equipo después de una decepcionante etapa en la escudería irlandesa. El propio Boutsen había sido el sustituto de Ivan Capelli, cuya confianza al volante de un coche de F1 había quedado destrozada por una temporada agotadora en Ferrari.

Eddie Jordan esperaba que la pareja de pilotos veteranos liderara el equipo mientras Barrichello se ponía al día, pero, dado que ni Capelli ni Boutsen podían igualar al novato piloto brasileño, Jordan decidió utilizar el segundo asiento para probar a algunos pilotos más jóvenes —por lo general, todos ellos aportaban algún tipo de respaldo al equipo—.

Apicella, un piloto veterano de monoplazas antes de su incursión, demasiado breve, en la F1, dio el salto a la Fórmula 3000 en 1987, pilotando para el equipo EuroVenturini con su chasis Dallara. Dallara, a unos años de su metamorfosis en la potencia de los monoplazas en la que acabaría convirtiéndose, fue incapaz de producir un chasis de F3000 comparable a las flotas de Marches, Ralts y Lolas que predominaban en el campeonato de segunda categoría. En ese sentido, Apicella hizo bien en conseguir un quinto puesto con el Dallara 3087 en la ronda de Spa-Francorchamps, que se suspendió debido a un fuerte accidente entre los españoles Alfonso de Vinuesa y Luis Pérez-Sala.Apicella disfrutó de una temporada de 1988 más sólida pilotando para First Racing y terminó segundo en Monza, aunque se vio superado en gran medida por su compañero de equipo más experimentadoPierluigi Martini. Tras permanecer en First en 1989, cuando el equipo cambió del chasis March al Reynard —que había sido una fuerza disruptiva durante su primera campaña en la F3000 y ayudó a Roberto Moreno a asegurarse el título con el equipo Bromley Motorsport—, Apicella quedó cuarto en la clasificación general.

Después de una temporada más en First, en la que Apicella terminó sexto en la clasificación general —habiendo estado a punto de romper su sequía de victorias en Pau antes de chocar contra las barreras—, el italiano fichó por Paul Stewart Racing con su chasis Lola propulsado por Mugen. Allí, Apicella terminó quinto en la clasificación general, pero siguió sin conseguir ninguna victoria a pesar de aumentar su ya extenso palmarés de podios.

En aquellos años, Apicella había sido invitado a probar los monoplazas de F1 de Minardi como complemento a sus actividades en la F3000, y luego estuvo a punto de cerrar un acuerdo para pilotar para el entonces nuevo equipo de Módena, una escudería casi-Lamborghini con un coche diseñado por el exdiseñador de Ferrari Mauro Forghieri. Pero el acuerdo nunca se materializó."Empecé a probar coches de F1 a finales de 1987 con Minardi, con el motor Motori Moderni", recuerda Apicella. "Hice pruebas con Minardi hasta 1990; probé varios coches con diferentes motores. Mi papel era algo así como piloto de pruebas, pero no era realmente oficial. Pero era porque Minardi, ya sabes, siempre intentaba ayudar a los jóvenes, especialmente a los italianos. Fue la única persona que me dio esa oportunidad al principio de mi carrera".

"Después de Minardi, hice pruebas con el Lambo F1 en el 91, donde probablemente podría haber sido el piloto. Pero al final, Eric van de Poele, que luego corrió con [Nicola] Larini al año siguiente, básicamente ocupó mi puesto. Hicimos algunas pruebas en Magny-Cours y Estoril; el coche no era muy bueno, pero estaba bien. Era un coche muy nuevo en aquel momento, así que estaba bien tal y como estaba".Ante la falta de oportunidades que se le presentaron a Apicella en Europa para 1992, decidió unirse a varios pilotos extranjeros en la F3000 japonesa, incorporándose al equipo oficial del fabricante Dome. Apicella se enfrentó a su compatriota Mauro Martini, junto con otros pilotos extranjeros como Ross Cheever, Roland Ratzenberger y Eddie Irvine, así como a los héroes locales Toshio Suzuki y Naoki Hattori. Martini se alzó con la victoria, mientras que Apicella terminó décimo en la clasificación general, como el mejor de los pocos pilotos de Dome, y se mantuvo en el equipo para 1993, donde ganó en Sugo para conseguir su primera victoria en la F3000.

Pero aunque la F1 parecía, en el mejor de los casos, un sueño lejano, Apicella había estado en contacto con Jordan a lo largo de los años, ya que estuvo a punto de pilotar con el equipo en 1991. Sin embargo, con Boutsen ahora fuera de juego, Jordan tenía un asiento disponible para el próximo Gran Premio de Monza, y el número de teléfono de un piloto italiano que conocía el circuito especialmente bien.

"Eddie Jordan y yo nos conocíamos desde la Fórmula 3000", dice Apicella. "Estuve a punto de correr con él en 1991, pero al final no pasó nada. Pero, claro, él me conoce, yo lo conozco a él; estuve en Japón con Eddie Irvine y otras personas, así que siempre estuvo en contacto".

"Estaba muy en contacto con Eddie Irvine, porque era su piloto, incluso en Japón, pero creo que se fijó en mí porque pensó: 'Marco es italiano, puedo darle esta oportunidad para el Gran Premio de Italia'. Así que me llamó un par de veces [mientras estaba] en Japón, y luego cerramos el acuerdo para Monza".

A Apicella le dieron un par de días en Imola para probar de antemano el Jordan 193, un coche sólido aunque poco espectacular que aún no había conseguido sumar puntos a pesar de la omnipresencia de Barrichello en la zona media de la parrilla, debido a su escasa fiabilidad y a problemas de puesta a punto. El posterior consultor técnico de Autosport, Tim Wright, asumió las funciones de ingeniero de carrera de Apicella al hacerse cargo del lado del garaje de Boutsen, tras haber seguido al piloto belga a Jordan desde el proyecto Peugeot Le Mans.

"Creo que Thierry se dio cuenta de que aquello no le estaba haciendo ningún bien a su carrera", recuerda Wright. "Decidieron que Spa iba a ser su última carrera, y entonces el embrague falló al inicio de la prueba, así que creo que dio quizá media vuelta o algo así. Fue simplemente uno de esos años desesperados. Creo que eso fue lo que le hizo decidir que ya era suficiente"."Tuvimos muchos problemas con el motor. Brian [Hart], Dios lo bendiga, era un gran ingeniero, pero ese no fue uno de sus mejores trabajos. Tuvimos muchos problemas: los problemas de embrague de Thierry y cosas que se rompían en el motor. Quiero decir, no fue un buen año en absoluto".

"Pero el chasis era bastante horrible también. Era uno de esos en los que, por alguna razón, tenía un monoamortiguador delante, y era tremendamente difícil conseguir que funcionara correctamente".

Una vez en Monza, Apicella pareció hacerse a la idea del Jordan con bastante rapidez. Terminó las sesiones de entrenamientos en 19ª y 18ª posición; de hecho, superó a Barrichello en la tabla de tiempos de la primera sesión a pesar de un trompo en la segunda Lesmo cuando el circuito estaba húmedo. Pero, en aquellos días en los que había varias sesiones de clasificación, ninguno de los dos Jordan pudo marcar un tiempo competitivo en la primera de ellas, lo que dejó al dúo con trabajo por hacer en la sesión del sábado. Barrichello se aseguró la 19ª posición en la parrilla en la segunda sesión de clasificación, pero Apicella quedó a solo medio segundo de su compañero de equipo, relativamente más experimentado, situándose en la 23ª posición de la parrilla, por delante de Christian Fittipaldi (Minardi), Luca Badoer (Scuderia Italia) y su compañero debutante Pedro Lamy, que corría para Lotus."El chasis y la aerodinámica eran realmente muy buenos", recuerda Apicella sobre el Jordan 193, quizá sin ser consciente de los problemas a los que tuvieron que enfrentarse Wright y sus compañeros ingenieros. "El principal problema era el motor [Hart]; era un motor muy bueno de conducir, pero no tenía suficiente potencia. En Monza, por desgracia, donde se necesita mucha potencia, el coche no era tan rápido como podría haber sido, como quizá demostró en Suzuka o en otros circuitos más lentos".

"Fue el primer coche que probé con cambio semiautomático", continúa Apicella. "La dificultad para mí era solo encontrar el momento adecuado para salir a pista, porque en aquel momento solo eran 12 vueltas [por sesión de clasificación]. Así que Eddie me mandó salir justo al principio, porque quizá temía que molestara a los equipos punteros, pero la pista no estaba perfecta porque aún estaba húmeda. Al final de la clasificación, creo que no fue tan mal, porque con Rubens no había tanta diferencia, ya sabes, y yo estaba bastante contento".

Apicella subió otro puesto cuando JJ Lehto caló su Sauber en la parrilla y se vio obligado a salir desde la parte de atrás. Así, el mal calculado tirón del embrague del finlandés desencadenó los acontecimientos que se produjeron en la primera curva. En la salida, Apicella salió limpio, pero, en un pelotón muy apretado, fue embestido por Lehto, quien a continuación se cruzó por el circuito y también se llevó por delante a Barrichello en el tumulto de la primera vuelta. Apicella acabó en la hierba, trompeando y de cara al tráfico que se aproximaba, con su coche demasiado dañado por el contacto como para continuar."¡Fue un desastre!", dice Apicella. "Por desgracia, conozco muy bien Monza porque soy italiano y he corrido allí muchas veces. Y sabía lo de la primera chicane, así que fui muy, muy cuidadoso. Pero alguien me golpeó, y ahí se acabó todo...".

Dado que su calendario de F3000 japonesa tenía prioridad, Apicella tuvo que ceder el asiento a su compatriota Emanuele Naspetti para el siguiente Gran Premio de Portugal. Naspetti tenía más experiencia, ya que había realizado pruebas de pilotaje para Jordan en los años intermedios, además de contar con un puñado de carreras en 1992 con el equipo March, que atravesaba dificultades. Pero sufrió una avería en el motor, y Jordan consideró oportuno añadir a Eddie Irvine a la alineación de pilotos para Suzuka en sustitución de Naspetti. Irvine, que se sabía Suzuka como la palma de su mano, impresionó y se clasificó en un sorprendente octavo puesto, cuatro puestos por delante de Barrichello; y el dúo acabó sumando puntos para inaugurar finalmente el palmarés de Jordan en 1993.

Aunque a Apicella se le suele otorgar el dudoso honor de tener la carrera más corta de cualquier piloto de F1 que se haya clasificado para una carrera, el piloto alemán Ernst Loof apenas salió de la parrilla de salida antes de que su coche Veritas se averiara en el Gran Premio de 1953 en Nürburgring. En cualquier caso, la carrera de 800 metros de Apicella fue sin duda demasiado corta, especialmente teniendo en cuenta su historial en la F3000 frente a otros pilotos que se mantuvieron en la competición durante mucho más tiempo.

"Me dieron un poco de pena [Apicella y Naspetti]", admitía Wright. "Eddie [Jordan] solo intentaba encontrar a alguien que tuviera algo de talento, y a ellos simplemente los metieron ahí. Apicella, en particular, no conocía el coche en absoluto. Naspetti probablemente había hecho algunas pruebas más con él. Pero no era un coche fácil de conducir".

Apicella regresó a Japón para completar su temporada de F3000 japonesa con Dome, quedando cuarto en la clasificación general, antes de disputar el título en 1994, en el que superó a Andrew Gilbert-Scott para alzarse con los honores de ese año con tres victorias en Mine, Suzuka y Fuji.Cuando Dome comenzó a planificar su entrada en la Fórmula 1 para 1997 con un coche propulsado por Mugen Honda, Apicella realizó pruebas junto con Hattori y Shinji Nakano; pero, una vez más, la oportunidad de una plaza a tiempo completo en la F1 se le escapó, ya que Dome decidió no seguir adelante con sus planes.

"El señor [Minoru] Hayashi, propietario de Dome, era buen amigo del señor Honda", recuerda Apicella. "Creo que ambos querían hacer algo más; en aquel momento, en Japón, el dinero era muy bueno. Así que lo intentaron, construyeron el coche, lo probaron... y entonces algo salió mal. ¡Quizá al final fuera solo el dinero, que siempre es el principal problema! No puedo decirte cuál era el nivel del coche porque lo probamos en Suzuka, pero en la pista corta, y también en Tokachi, un circuito que nunca se utilizó en la Fórmula 1, así que es difícil obtener información al respecto"."Pero estuvo bien, el motor era bueno. El coche tenía buen aspecto y, además, tuve una buena experiencia con ellos. Y sé que son muy buenos construyendo coches, tienen un túnel de viento muy bueno. Todo, los ingenieros eran muy buenos. Así que estoy seguro de que serían capaces de fabricar un coche. ¿Qué tan rápido [era en comparación con otros coches de F1]? No lo sé".

Tras su incursión en los monoplazas, una vez abortado el proyecto Dome y al concluir su campaña en la Fórmula Nippon (antes F3000 japonesa) a finales de 1997, Apicella pasó a competir en el GT japonés a principios del milenio, intercalando algunas participaciones en las 24 Horas de Le Mans antes de poner fin a su carrera a finales de 2009. Luego, pasó a trabajar como piloto de pruebas independiente para varios fabricantes, entre ellos Dallara, y también a colaborar con el fabricante de cascos Stilo como parte de su equipo de servicio de carreras.Aunque su paso por la F1 fue muy breve, Apicella al menos vivió el sueño de ser piloto de Fórmula 1 durante un fin de semana. Pero, como opinó en su día el difunto y gran Murray Walker, "F1 es "if" (si) escrito al revés", y si las cartas le hubieran tocado de otra manera a Apicella, podría haber disfrutado de una estancia mucho más larga en el campeonato. Por desgracia, como le ha ocurrido a tantos pilotos, simplemente no fue así.

A.F1-FIA: 150 cámaras y la IA: así es como la FIA controla cada coche de F1.

FIA: Los límites de pista siguen siendo un tema de polémica constante: la FIA apuesta por la tecnología, los datos y los nuevos sistemas para que las decisiones sean más rápidas y claras.

¿Cómo se toman exactamente las decisiones en la F1? ¿Por qué a veces se tarda en imponer una sanción y en otros casos se hace en un abrir y cerrar de ojos? La FIA ha mostrado en un video YouTube una visión poco habitual de sus procesos y la complejidad del trabajo entre bastidores.

El centro de todo es el conocido como Race Control. "La dirección de carrera es el centro neurálgico de todos los datos y el punto central para la toma de decisiones", explica el director deportivo de la FIA, Tim Malyon. Junto con numerosos expertos, es quien se encarga de que las carreras se desarrollen de forma segura, justa y transparente.Pero el Control de Carrera (Race Control) no es el único responsable. Un elemento clave es el Centro de Operaciones Remotas (ROC), una especie de extensión externa del Control de Carrera. Allí, varios expertos analizan en paralelo grandes cantidades de datos, revisan las imágenes y transmiten sus valoraciones a Control de Carrera.

En total, trabajan hasta treinta personas directamente en la dirección de carrera, mientras que en el ROC hay entre cuatro y ocho especialistas más, dependiendo del circuito. A ellos se suman los comisarios deportivos, que son quienes deciden en última instancia sobre las sanciones. Cuentan con el apoyo de sus propios analistas de datos para poder evaluar de forma eficiente la gran cantidad de información.

Del incidente a la posible sanción

El proceso de decisión suele comenzar con la identificación de un posible incidente, ya sea mediante sistemas automatizados o por la visión de ellos mismos. A menudo, esto ocurre primero en el Centro de Operaciones Remotas.

Allí se recopilan todos los datos relevantes, entre ellos grabaciones de vídeo, telemetría, datos de posición y comunicaciones por radio. Esta información se agrupa y se remite a la dirección de carrera, donde se lleva a cabo un primer análisis.

"Un incidente se analiza desde diferentes perspectivas", explica Malyon. "A continuación, decidimos si se ha producido una posible infracción del reglamento". Solo cuando este es el caso, el paquete completo de datos se envía a los comisarios, quienes posteriormente deciden sobre una posible sanción.

El aluvión de datos es un reto

La cantidad de información es enorme. Se recopilan en paralelo hasta 150 canales de vídeo, todas las comunicaciones por radio de los equipos, así como datos precisos de posición y tiempo de todos los coches. Gran parte del trabajo consiste en vincular esos datos de forma coherente e interpretarlos correctamente. Es precisamente aquí donde entra en juego la tecnología moderna.

Chris Bentley, director de Estrategia de Sistemas de Información de la FIA, lo ilustra claramente y explica cómo los sistemas detectan de forma automática si hay que revisar una escena. El sistema supervisa constantemente tramos concretos del circuito y filtra las anomalías. "Funciona, en cierto modo, como un prefiltro", afirma Bentley. Incluso sin análisis automatizado, los incidentes pueden revisarse de forma tan específica y rápida.

Los límites de pista, un tema recurrente en la F1

Un tema especialmente delicado son los límites de pista; a velocidades superiores a 200 km/h, la supervisión es todo menos sencilla. "Los pilotos se mueven constantemente al límite y, a veces, lo superan para sacar el máximo rendimiento", afirma Malyon. La tarea de la FIA es hacer cumplir estos límites de forma coherente y justa.

Para ello se apuesta por una doble estrategia. Por un lado, se adaptan las pistas a nivel de infraestructura, por ejemplo, mediante escapatorias de grava o bordillos modificados, para que salirse de la pista sea menos tentativo. Por otro lado, se usan cada vez más sistemas técnicos.

A largo plazo, la FIA sigue la denominada filosofía: "All cars, every turn". Se pretende supervisar sin fisuras todos los coches en cada curva. Para ello se están desarrollando cámaras extra, sistemas de posicionamiento más precisos y soluciones de software mejoradas. El objetivo es claro: las decisiones deben tomarse en cuestión de segundos, incluso antes de que el piloto llegue a la siguiente curva.

La inteligencia artificial (IA) como apoyo

La FIA ya utiliza a día de hoy tecnologías modernas como la visión artificial para detectar y filtrar automáticamente posibles infracciones de las reglas. De este modo, se pueden descartar de antemano alrededor del 90% de los casos, lo que permite a los expertos concentrarse en las escenas decisivas.

Las comunicaciones por radio también se convierten ahora en algo que ayuda a la IA para poder analizarlas y buscarlas más rápidamente. "Por el momento, la tecnología sirve sobre todo para apoyar a las personas", subraya Malyon. "En el futuro, sin embargo, también podrían automatizarse determinados procesos".

Seguridad y transparencia como objetivo

Además, la FIA ve un gran potencial en el ámbito de la seguridad. Sería concebible, por ejemplo, que en el futuro los coches reaccionaran automáticamente ante algún peligro, por ejemplo, frenando de forma autónoma ante la amenaza de un accidente.Estrechamente relacionado con eso está el requisito de una mayor transparencia: al fin y al cabo, a la FIA no solo le preocupan las decisiones correctas, sino también que los pilotos, los equipos y los aficionados puedan comprender cómo y por qué se toma una decisión. "Nuestro objetivo es un sistema de normas claro, comprensible y transparente", afirma Malyon. Solo así se podrá reforzar la confianza a largo plazo y, en última instancia, aumentar también el valor de entretenimiento de la Fórmula 1.

A.F1-NOTICIAS F1: Niels Wittich cree que Michael Masi fue un "chivo expiatorio" de la FIA y defiende su actuación en Abu Dhabi 2021.

El exdirector de carrera de Fórmula 1, Niels Wittich, ha defendido la actuación de su predecesor Michael Masi en el polémico GP de Abu Dhabi 2021.

El exdirector de carrera de la Fórmula 1, Michael Masi, ha recibido el apoyo de su sucesor, Niels Wittich, en relación con su polemica actuación en el GP de Abu Dhabi 2021, que decidió el título.

Max Verstappen y Lewis Hamilton llegaban empatados a puntos , lo que significaba que quien terminara por delante se llevaría el título, a menos que ambos acabaran fuera del top 10, en cuyo caso el holandés se impondría por haber ganado más carreras.

Hamilton aventajaba a Verstappen en más de 11 segundos cuando el coche de seguridad salió a la pista a seis vueltas del final, después de que Nicholas Latifi estrellara su Williams mientras luchaba con Mick Schumacher por la penúltima posición.

Ante la preocupación de que se ondeara la bandera roja y se permitiera un cambio de neumáticos gratuito, o de que la carrera terminara detrás del coche de seguridad, Mercedes decidió no entrar en boxes para conservar la posición en pista. Sin nada que perder, Verstappen optó por montar blandos nuevos y se mantuvo en la segunda posición.

En la vuelta 57 de 58, Masi ordenó a los cinco coches doblados que separaban a Hamilton y Verstappen que se desdoblaran, e indicó al coche de seguridad que entrara en boxes justo antes de la última vuelta. Verstappen adelantó a Hamilton, cuyo coche todavía llevaba neumáticos duros desgastados, y se llevó su primer título.

La actuación de Masi ese día entró en conflicto con el reglamento deportivo de la F1.

El artículo 48.12 estipulaba: "Si el director de carrera lo considera seguro, y se ha enviado el mensaje "LOS COCHES DOBLADOS PUEDEN ADELANTAR AHORA" a todos los pilotos a través del sistema de mensajería oficial, cualquier coche que haya sido doblado por el líder deberá adelantar a los coches que están en la vuelta del líder y al Safety Car".

"A menos que el director de carrera considere que la presencia del coche de seguridad sigue siendo necesaria, una vez que el último coche doblado haya adelantado al líder, el Safety Car regresará a boxes al final de la siguiente vuelta", añade.

Si el coche de seguridad hubiera entrado en boxes al final de la siguiente vuelta —la última—, tal y como prescriben las normas, el campeonato habría sido para Hamilton.

"Desde mi punto de vista, Michael no hizo nada tan malo", dijo Wittich, que ejerció como comisario en la F1 entre 2022 y 2024, al canal de YouTube de F1, web hermana de Motorsport. "El reglamento no definía todo de manera estricta. Lo que hizo estaba dentro de su autoridad. Tenía cierto margen sobre cómo desplegar el Safety Car".

"Un factor clave fue que los equipos, la FIA y la Fórmula 1 habían acordado —tras numerosas reuniones— que las carreras debían, si era posible, terminar en condiciones de bandera verde. Nadie quería que una carrera terminara detrás del coche de seguridad".

"En Abu Dhabi, la situación era tan complicada que cualquier decisión habría perjudicado a alguien. Se podría haber sacado la bandera roja, pero eso también requiere condiciones específicas, como un peligro para el personal o una pista bloqueada. Ese no era el caso. Así que la bandera roja no era realmente una opción".

"Luego surgió la cuestión de los coches doblados. Al principio dijo que no se desdoblarían, luego lo permitió, pero modificó el procedimiento habitual al no esperar una vuelta más. Eso estaba dentro de su autoridad según el reglamento vigente en ese momento".

"Básicamente, hizo lo que todos habían acordado: crear una última vuelta de carrera. Esto dio lugar a un final espectacular, un adelantamiento, un ganador y un subcampeón. Podría haber sido al revés con la misma facilidad. Así es el deporte".

"Un coche de seguridad al final de la carrera siempre es polémico. A los aficionados no les gusta que decida la carrera, pero eso se aplica en todas partes. Ya sea en la primera vuelta o en la última, alguien gana y alguien pierde. Eso forma parte del deporte".

"La carrera de Abu Dabi en sí había transcurrido sin incidentes hasta el accidente de Latifi. Sin eso, habría sido un final sencillo, quizás incluso aburrido. Pero debido al incidente y a la intervención, de repente se volvió decisiva y eso molestó a unos aficionados u otros".

"Después la gente dijo: 'Podrías haber sacado la bandera roja, podrías haber hecho esto o aquello'. Sí, se podría haber hecho, pero habrían sido decisiones incoherentes en comparación con las carreras anteriores. Y la coherencia es clave".

"En las reuniones con los equipos a principios de 2022, les pregunté directamente: '¿Queréis que saquemos la bandera roja ante cada incidente menor?'. Dijeron que no. '¿Queréis reglas diferentes para la última carrera?'. De nuevo, no".

"Un campeonato no se decide en una sola carrera. Los puntos perdidos al principio de la temporada importan tanto como los de la última. Tanto Hamilton como Verstappen tuvieron oportunidades de ganar el título antes".

La FIA atribuyó el incidente a un "error humano" y destituyó a Masi de su cargo de director de carrera, ya que el australiano sufrió una avalancha de insultos, incluidas amenazas de muerte, antes de abandonar definitivamente la federación.

"Tras la investigación posterior a Abu Dabi, la conclusión pareció ser que Michael tenía que irse —básicamente, buscar un chivo expiatorio—", añadió Wittich."Lo que fue realmente decepcionante —para mí y para muchos compañeros— fue la falta de apoyo de la FIA hacia Michael. Eso es algo que hay que criticar. Todo el mundo sabía que, en situaciones extremas, te dejarían solo".


"En el pasado, con Charlie Whiting, siempre había respaldo por parte de la dirección de la FIA: Max Mosley le apoyaba firmemente. Ese apoyo ya no estaba ahí. Y sigue sin estarlo. Esa es una de las razones por las que ya no soy director de carrera en la Fórmula 1".

"Pase lo que pase, no hubo un debate adecuado, ni respaldo para los empleados. Y esa es la peor conclusión que se puede sacar de toda esa situación", concluyó.Masi forma parte actualmente del consejo de administración de Karting Australia y fue director de eventos del Repco NextGen NZ Championship, que incluye la Formula Regional Oceania Trophy.