Carlos Sainz saldrá 17º en Austin tras otra clasificación difícil para Williams y explica las carencias de un coche cuyo desarrollo ya mira hacia 2027. 
Williams ha conseguido quitarse kilos de encima, pero sigue cargando con un problema que condiciona todo lo demás: la falta de carga aerodinámica. Sainz puso palabras a esa realidad después de otra clasificación que terminó en Q1 para los dos coches de Grove. En Austin, incluso acercarse al corte exigía una vuelta al límite.
El madrileño saldra 17ª gracias a la sanciones ajenas, dos posiciones por delante de su resultado en clasificación. Pero su diagnóstico va bastante más allá del puesto en la parrilla. "Tenemos muchas dificultades por el simple hecho de llevar un coche al que le falta carga aerodinámica desde principios de año. Un coche que se ha desarrollado poco para poder reducir el peso", explicó.
"Hemos trabajado en el peso, pero no hemos desarrollado la aerodinámica tanto como los demás. Hemos conseguido dejar el coche en el peso, pero ahora nos falta aerodinámica. Al final, es un coche que ha sido muy flojo desde el principio. Así que, sinceramente, no me sorprende vernos donde estamos".
Un paso atrás mientras la zona media avanza
Lo que sí sorprendió a Sainz fue la magnitud de la distancia con sus rivales más inmediatos. Williams esperaba sufrir, pero el sábado confirmó un escenario incluso peor.
"Está siendo un fin de semana duro, probablemente más de lo esperado por lo lejos que estamos de los equipos de la zona media. Nuestra diferencia con los de delante es parecida a la de cada fin de semana, pero no sé por qué la zona media parece haber dado un paso adelante aquí, acercándose a los primeros. Nosotros, en cambio, hemos dado un paso atrás".
Hubo, al menos, una pequeña respuesta antes de la clasificación. Williams cambió los reglajes y Sainz encontró un coche algo más competitivo.
"En cierto modo estoy orgulloso de mi equipo, de mis ingenieros, por haber tenido buenas ideas que probar. El coche se sintió mejor en esa sesión", destacó.
La mejor vuelta del fin de semana estaba en marcha, aunque ni siquiera eso garantizaba pasar de ronda. "Probablemente no era suficiente para la Q2, pero era una buena vuelta, cerca del corte". Un bloqueo delantero en la curva 15, con viento de cola, y un susto en la 19 acabaron arruinándola.
"Me da igual clasificar 16º, 17º o 19º"
Sainz admitió que encontrar esos reglajes antes le habría permitido llegar más preparado, con más vueltas para ajustar las herramientas del coche y menos necesidad de forzar. Pero no cuestionó el programa de pruebas de Williams.
"Quizá no habría forzado ni sobreconducido tanto y todo habría estado un poco más en su sitio. Pero me da igual clasificar 16º, 17º o 19º. Estamos demasiado lejos y sabemos que son inversiones para el año que viene".
Para la carrera queda, además, otra preocupación: los límites de pista en un asfalto que complica mantener el control
"Tendremos que vigilar para no acumular demasiadas infracciones, porque es muy difícil mantener el coche dentro de la pista con los baches. No nos salimos porque nos dé igual o por descuido. Es que realmente resulta difícil".


















