El piloto neerlandés Max Verstappen, arranca su aventura en Sepang tal y como la concluyó en 2017: al frente. El Aston Martin de Fernando Alonso responde en Kuala Lumpur.
Bienvenidos a la 16ª entrega de la temporada de la Fórmula 1, la más bizarra hasta la fecha. Porque Sepang, te echábamos de menos, pero no te podemos llamar oficialmente GP de Malasia, sino Gran Premio de Bahréin. El primer gran diseño de Hermann Tilke (tal vez uno de los pocos aceptados por el público general) regresa al calendario del Gran Circo nueve años después para reemplazar provisionalmente al evento de Sakhir. El paddock está decorado como si fuera bahreiní. Pero nadie nos engaña: la belleza de Kuala Lumpur se impone frente al maquillaje arábigo de la F1.
Qué poco has cambiado, Malasia
La última vez que la Fórmula 1 pisó la pista asiática en 2017 Sebastian Vettel luchaba por el pentacampeonato, Kimi Antonelli competía en el karting, el halo no estaba implementado, Bernie Ecclestone se hacía notar más que Liberty Media, Drive to Survive no había estrenado su primera temporada todavía y pilotos como Charles Leclerc o Lando Norris no habían debutado en la máxima categoría.
"Este trazado es muy guay", comentó George Russell durante sus primeros minutos a bordo del Mercedes W17 turquesa de Petronas en los Libres 1 disputados en el circuito de Sepang. ¿Que si es divertido? Que se lo digan a Fernando Alonso, máximo ganador en activo en Malasia con tres victorias. Por cerrar el círculo, Max Verstappen es el último triunfador. Por aquel entonces, el neerlandés tan sólo se había laureado en dos ocasiones en la Fórmula 1. Con el paso del tiempo llegaron 69 éxitos y cuatro coronaciones más. Es increíble cuánto ha cambiado el deporte desde entonces: hasta el clima monzónico, de momento, fue respetuoso hasta cierto punto. Pero los monoplazas también son muy diferentes: la electrificación de los motores V6 de 2026 hicieron desaparecer el reto de las desafiantes curvas rápidas de Sepang. Y, aun así, encandiló a los pilotos. En este caso, para quienes vivimos Malasia en su plenitud en el pasado, la nostalgia está justificada.


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