McLaren tuvo que replantearse el desarrollo del MCL40 tras un complicado inicio de 2026 y el gran paquete estrenado en Hungría confirmó que el nuevo camino funciona. 
Hace apenas unos meses, McLaren buscaba respuestas. El equipo que venía de conquistar tres de los cuatro títulos posibles entre 2024 y 2025 había pasado de ser la referencia de la F1 a perseguir a Mercedes, Ferrari e incluso, dependiendo del circuito, a mirar también hacia Red Bull. El nuevo reglamento había cambiado las reglas del juego y el MCL40 no había nacido donde Woking esperaba. Pero la victoria de Lando Norris en Hungría antes del parón de verano dejó algo más importante que 25 puntos: confirmó que McLaren parece haber encontrado finalmente el camino.
No fue una solución repentina ni una pieza milagrosa. Andrea Stella reconoce ahora que hubo un momento en el que el equipo entendió que necesitaba replantear algunos aspectos del desarrollo de su monoplaza.
"No hubo un único acontecimiento que cambiara el rumbo, sino una creciente conciencia de la magnitud del desafío al que nos enfrentábamos y de los ajustes que necesitábamos hacer", explica el director de McLaren.
El inicio de 2026 había expuesto diferentes debilidades. McLaren no sólo necesitaba recuperar carga aerodinámica frente a sus principales rivales, sino aprender a sacar todo el rendimiento de una nueva generación de unidades de potencia mucho más compleja. Incluso compartiendo motor Mercedes con el equipo que dominó el comienzo del campeonato, la diferencia en su utilización llegó a resultar evidente. En Australia, por ejemplo, McLaren llegó a perder hasta 10 km/h frente al W17 en determinadas fases de aceleración.
Y mientras Mercedes partía con la ventaja lógica de conocer desde dentro su propia unidad de potencia, en Woking tuvieron que aprender sobre la marcha. La situación fue mejorando progresivamente y McLaren llegó incluso a acceder durante el verano a herramientas de simulación de la unidad de potencia que Mercedes ya utilizaba.
"Durante los últimos meses hemos tenido la oportunidad de profundizar en nuestro conocimiento de la nueva unidad de potencia suministrada por Mercedes HPP y trabajar con nuestros socios técnicos para entender cómo utilizarla de la mejor manera", reconoce Stella. "Ha sido un proceso largo, con sus altibajos, pero está empezando a dar sus frutos".
Y todavía queda camino.
"Espero que optimizar la unidad de potencia siga siendo una cuestión compleja durante toda la temporada 2026".
El paquete de Hungría confirmó el nuevo rumbo de McLaren
Pero la gran transformación se produjo también alrededor del propio MCL40. Según Stella, el parón obligado de abril permitió a McLaren analizar con mucha más profundidad su situación y detectar que algunas áreas necesitaban una dirección diferente.
"Paradójicamente, el parón forzado de abril probablemente nos permitió centrarnos por completo en analizar el rendimiento del MCL40 y comprender plenamente que necesitábamos redirigir o reforzar su desarrollo en determinadas áreas del coche".
Desde entonces, McLaren ha ido introduciendo novedades progresivamente. Una primera evolución importante llegó entre Miami y Canadá, pero el gran examen estaba señalado desde hacía semanas en Budapest. Allí apareció un nuevo fondo y varias modificaciones aerodinámicas dentro de un paquete con el que el equipo esperaba empezar a recuperar parte del retraso acumulado frente a sus rivales.
Y el cronómetro terminó dándole la razón.
Norris ganó el Gran Premio de Hungría, mientras el MCL40 mostró un nivel de competitividad que dejó una sensación muy diferente a la de aquel coche que arrancó la temporada claramente a contrapié.
"Está claro que el fin de semana de Budapest, que cerró la primera mitad de la temporada, fue el punto culminante", admite Stella. "No sólo por el resultado, sino sobre todo porque el paquete aerodinámico que introdujimos en Hungaroring es fruto de este cambio de dirección en el desarrollo y nos ha permitido dar un paso significativo en términos de competitividad".
McLaren todavía tiene terreno que recuperar y Stella sabe que sus rivales tampoco van a quedarse quietos. Pero después de media temporada tratando de comprender qué le faltaba al MCL40, Budapest dejó quizás la mejor noticia posible antes de las vacaciones: el resultado llegó justo cuando el coche empezó a responder al camino que McLaren había decidido tomar.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario