Era líder con ventaja, tras dar un recital, cuando un problema en el spliter le costó tres vueltas.
Max Verstappen conoció la dureza de Nürburgring este fin de semana. Desde la penalización en tres posiciones en la parrilla de salida del sábado, a unos daños en el splitter delantero que le obligaron a parar y reparar en la carrera del domingo.
El nombre de ‘Infierno Verde’ que se da al Nordschleife no es gratuito, sino un apodo ganado a pulso. Verstappen dio un recital y se lo pasó en grande. Max ya empezó muy bien en la salida ganando una posición y navegó mejor que nadie en el tráfico del infierno verde para ponerse segundo. Tras ello, protagonizó la lucha de la carrera con Christopher Haase, a quien adelantó en la tercera vuelta y de quien se defendió increíblemente por partida doble para mantenerse al frente.
Verstappen sólo necesitó 28 minutos para ponerse líder de la carrera, pero 28 minutos le acabaría costando un problema con el splitter que detectaron a la hora y media de empezar a prueba, la cual acabó con todas sus opciones de victoria en estas NLS5.
"De repente sentí muchas vibraciones. El deflector delantero empezó a temblar, así que supe que se había soltado. Muy extraño. No toqué a nadie, así que no sé qué pasó. Tenemos que averiguar exactamente qué falló", ha explicado Verstappen tras la carrera en palabras que publica el reportero Vincent Bruins.
La parada de Max se produjo en la vuelta 10 cuando el neerlandés estaba al frente de la carrera con su Mercedes y disponía de medio minuto de ventaja tras una brillante salida. Cuando pudieron volver a pista habían perdido tres vueltas y aunque al final remontaron posiciones, acabaron en la posición 39.
En los inicios de carrera, Max protagonizó un duelo con Haase –Audi– como había sucedido en la segunda ronda celebrada de las NLS. Haase se había colocado líder en la segunda vuelta mientras Max –Lucas Auer había clasificado el Mercedes en quinto lugar de la parrilla– superara en mitad del tráfico a Thomas Preining y Dennis Marschall, para colocarse tras Haase. Haase no se rindió y en las siguientes vuelta presionó a Max, intentó recuperar el liderato en Dottinger Hohe sin conseguirlo. Max paró tras la sexta vuelta y al volver a pista comenzó a cobrar ventaja… hasta que el splitter dijo basta.
Sin la presencia del Mercedes en las posiciones adelantadas. El Audi de Haase-Sims-Green no tuvo dificultades para imponerse entrando en meta con notable ventaja sobre el Lamborghini Huracán de Engstler-Bortolotti-Niederhauser. De resaltar que el BMW M3 Touring, coche preparado ex profeso para las 24 Horas de Nürburgring en la clase SPX, es decir 'experimental’, acabó.
RESULTADOS CARRERA
| POS. | PILOTOS | COCHE | DIF. |
| 1. | Haase-Sims-Green | Audi R8 LMS GT23 Evo II | 28v. |
| 2. | Engstler-Bortolotti-Niederhauser | Lamborghini Huracan | + 28”024 |
| 3. | Preining-Campbell-Bauer | Porsche 911 GT3 R Evo | + 1’14”824 |
| 4. | Engel-Schiller-Stolz | Mercedes AMG GT3 | + 1’17”633 |
| 5. | Hesse-Pepper-Van der Linde | BMW M4 GT3 Evo | + 1’51”352 |
| 6. | Weerts-De Wilde | BMW M4 GT3 Evo | + 1’55”579 |
| 7. | Klingmann-De Philippe-Verhagen | BMW M3 Touring | + 2’17”240 |
| 8. | Heyer-Harlin-Fitje | Mercedes AMG GT3 | +2’42”823. |
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