El piloto madrileño Carlos Sainz, desvela cómo es su rutina en el GP más especial del año para él
Para Sainz también está siendo diferente. No solo por la cantidad de compromisos que a buen recaudo acumula durante esta semana, sino porque regresar a Madrid le ha permitido recuperar algunas de las costumbres de siempre. Volver a casa de sus padres. Comer la comida de su madre. Conducir su Golf. En definitiva, recuperar durante unos días parte de la rutina con la que creció, aunque ahora lo haga después de haber cumplido aquel sueño de convertirse en piloto de Fórmula 1. "Es algo que he estado pensando esta mañana con mi entrenador. En verdad no hay que cambiar nada. Estoy durmiendo en casa de mis padres, en la casa de toda la vida. Eso se hace raro. El lunes cuando llegué a casa y de repente dije ‘es lunes de Gran Premio pero estoy en casa’, es como si hubiera llegado al hotel de Japón o Singapur un lunes y ahora tengo cinco días por delante…", ha explicado en un evento con Estrella Galicia 0,0 en Madrid, en el que ha estado SoyMotor.
"Como la comida de mi madre… Es muy raro. A partir de ahí, la rutina no cambia. Voy a hacer exactamente lo mismo. Igual que me llevo algún coche al circuito por placer, porque no los uso nunca y quizá me apetece darles una vuelta, aunque hoy he venido en mi Golf, que nunca muere y ahí sigue. La rutina será simplemente la misma, simplemente durmiendo en casa con mis padres, que eso es mejor todavía", ha confesado.
Hay algo especialmente simbólico en todo ello. Sainz se levanta cada mañana en la misma casa en la que creció y lo hace para ir a trabajar como piloto de Fórmula 1 en el primer Gran Premio de Madrid. Inevitablemente, el escenario le devuelve a sus años de formación, a los karts y a todo el camino recorrido hasta llegar a la parrilla.
UN CASCO HOMENAJE
Quizá por eso ha querido que este fin de semana también sea un homenaje a sus orígenes. El madrileño ejercerá además de anfitrión para parte de su equipo y llevará a los mecánicos de Williams al kart de Las Rozas. Y ese regreso a los comienzos tiene también su reflejo en el casco que lucirá durante el Gran Premio.
"Está inspirado en el primer casco que tuve cuando era pequeño, que era un casco de 2005. Era una copia del casco con el que mi padre corrió los últimos rallyes del Mundial, que llevaba Citroën, la bandera de España y demás", ha contado.
"Y dije ‘para mi primera carrera de casa, quiero llevar algo que me recuerde a mis orígenes, a las primeras carreras de mi vida, que con 10-11 años igual jamás pensé que sería piloto de Fórmula 1 y tendría una carrera en Madrid’. Lo he combinado con un color blanco que va en línea con el coche que vamos a llevar este fin de semana y es un casco que me apetecía hacerlo más simple. Hoy en día los cascos cada vez se hacen más locos, con mucho más diseño, y a mí me gusta más pensar en un casco de la vieja escuela, diseños que veías en cascos de hace 20-30 años", ha admitido. El resultado es un diseño deliberadamente sencillo, con una bandera de España como uno de sus principales elementos. Una vuelta a los cascos de otra época y, sobre todo, a una etapa de su vida en la que la Fórmula 1 todavía era un sueño. "Más vintage. Veis una bandera de España muy simple y no veis muchas cosas más porque quería hacer un casco muy básico que recordase a pilotos de la vieja escuela", ha sentenciado.
Ahora Sainz tiene delante el Gran Premio que probablemente más le conecte con aquel niño de los karts. Ya no tendrá que imaginar cómo sería correr en Madrid. Esta vez lo hará en casa, después de un camino que empezó precisamente en las pistas en las que ahora quiere llevar a sus compañeros de Williams.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario