Lando Norris fue premiado en los Laureus, pero la polémica estalló tras una entrevista marcada por vetos de McLaren y caras incómodas del británico.
El pasado martes por la noche, Norris, actual campeón del mundo de Fórmula 1, fue reconocido en los Premios Laureus como "Deportista Revelación del Año" y, como viene siendo habitual en estos casos, concedió varias entrevistas acto seguido.
Pero la polémica no tardó en llegar cuando Donald McRae, un periodista de 'The Guardian', se topó una serie de impedimentos a la hora de entrevistar al piloto británico, dictados directamente por su equipo, McLaren. El propio periodista de The Guardian lo cuenta con claridad, tenía preguntas vetadas desde el inicio: nada de hablar de las reglas de 2026, nada de comparaciones que sean incómodas con otros pilotos como Verstappen o Russell y, evidentemente, nada que pudiera abrir una grieta en el discurso de McLaren.
Pero él también tenía una intención clara: ir un poco más allá.
En los últimos minutos de la entrevista, el periodista insistió de una manera sutil al piloto británico y, en ese momento, apareció la polémica: interrupciones, respuestas bloqueadas e incluso miembros del equipo respondiendo por Norris.
En cuanto el periodista preguntó: '"¿Será posible alcanzar a Mercedes esta temporada?", un miembro del equipo dijo inmediatamente: "Se nos acabó el tiempo".
Norris, lejos de esquivar la situación, dejó ver su incomodidad. El piloto británico, con una sonrisa extraña, llegó a decir "Yo no soy el jefe" y preguntó a su propio equipo "¿por qué?" se estaban ventando determinadas preguntas. Si bien intentó contestar en varias ocasiones, acabó refugiándose en la misma frase: no manda él.
Esto sucede apenas unas semanas después de que en el Gran Premio de Japón de 2026, Max Verstappen se negase a empezar una rueda de prensa hasta que un periodista británico, curiosamente también de The Guardian abandonara la sala.
"No voy a hablar hasta que se vaya", exigió, obligando a que el periodista saliera del hospitality de Red Bull para poder comenzar la sesión con los medios.Estos dos episodios evidencian que tanto los pilotos como los equipos de F1 se están volviendo cada vez más herméticos, creando un discurso en el que nadie puede salirse si no quiere salir mal parado, un claro riesgo ante la libertad de los medios de comunicación de contar las cosas tal y como son.

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