sábado, 11 de julio de 2026

A.F1-AUDI: Mattia Binotto pide que la F1 se replantee el ADUO y lanza un aviso.

Del proyecto Audi a la nueva generación de motores, pasando por el ADUO, la relación de compresión, los pilotos y los objetivos futuros: Mattia Binotto cuenta cómo está naciendo Audi F1. 

Pocos meses después de la entrada oficial en la F1, el proyecto de Audi sigue tomando forma. Tras una larga fase dedicada a la construcción de la estructura técnica y organizativa, el equipo está viviendo su primera temporada como equipo oficial con la conciencia de que la competitividad no se improvisa.

Mattia Binotto, responsable del proyecto, cuenta en una entrevista para Motorsport el estado de avance del trabajo, las prioridades que han guiado el desarrollo de la nueva realidad y los objetivos fijados para los próximos años. Entre preguntas y respuestas, aborda también los temas técnicos más actuales: desde el reglamento de los motores 2026 hasta las discusiones sobre el ADUO y la relación de compresión, pasando por el papel de Nico Hulkenberg y Bortoleto. Una charla que ofrece una imagen clara de la filosofía con la que Audi ha planificado su presencia en la F1.

Pregunta: ¿Cómo está avanzando el plan de expansión de Audi?

Respuesta: "Está avanzando bien. Estamos en línea con el plan que nos habíamos marcado y, respecto a los objetivos fijados hasta este momento, todo va según lo previsto. Los proyectos más importantes se han puesto todos en marcha. Naturalmente, haber empezado no significa haberlos completado ya. Si pensamos, por ejemplo, en la expansión de la estructura o en la instalación de un nuevo simulador, entre el pedido y el momento en que todo pasa a estar operativo, transcurre inevitablemente tiempo. Puedo decir que estamos en línea con el programa: todo se ha configurado como habíamos planificado, aunque todavía queda mucho por construir". Pregunta: Muchos equipos que están creciendo, pienso en Aston Martin o Williams, parecen pagar algo a corto plazo en términos de prestaciones. ¿También vale para Audi?

Respuesta: "No me gusta hacer comparaciones con los demás, porque conozco nuestro proyecto, pero no el de los otros equipos. Puedo decir que Audi nace con una ambición muy clara, la de convertirse en un equipo ganador, y eso hace que nuestro camino sea particular. Más que decir que hay un coste a corto plazo, creo que es justo decir que no se pueden esperar milagros".

"Si aún no tienes a todas las personas, las herramientas y los espacios necesarios, no puedes pretender resultados extraordinarios de un día para otro. Hoy, de hecho, seguimos siendo la Sauber del año pasado, junto a, además, todo lo que estamos construyendo. No basta con cambiar la propiedad, la marca o la decoración del monoplaza para encontrarse de repente con trescientas personas más, nuevas estructuras y mejores herramientas. El verdadero reto es precisamente este".

"Por un lado hay ambiciones muy elevadas; por el otro, hace falta aceptar que el crecimiento requiere tiempo. Yo soy el primero que querría obtener resultados lo antes posible y mostrar de qué es capaz este equipo. Pero a corto plazo solo puedes hacer lo que te permiten los recursos que tienes hoy. Es aquí donde hay que tener paciencia y aprender a gestionar también un poco de frustración". P: Ha dicho que su chasis está ya en el Top 4 del campeonato. ¿Esperaba que la mayor brecha estuviera en el motor, o le ha sorprendido la competitividad del monoplaza?

R: "En el ámbito del motor no estoy sorprendido. Sabía que partiríamos con cierto retraso, porque estamos construyendo competencias y conocimientos completamente nuevos. Es un proyecto a largo plazo y estoy convencido de que Audi llegará a tener una unidad de potencia de primer nivel en el plazo de un par de temporadas".

"En el chasis, en cambio, estoy muy satisfecho. Empezamos a construir este proyecto ya hace un par de años y hoy empezamos a ver los primeros resultados. Lo que este equipo ha sido capaz de hacer representa ya un grandísimo éxito y me da confianza. Significa que están las personas adecuadas para construir un equipo ganador. Siempre es difícil establecer si hoy somos cuartos o quintos en competitividad, pero basta con escuchar también los comentarios de los pilotos de otros equipos. Todos reconocen que nuestro coche es muy fuerte en curva. Se ve también en el análisis de los datos: lo que perdemos en las rectas logramos recuperarlo en buena parte en las curvas".

P: Ha hablado a menudo de la importancia de la mentalidad ganadora. ¿Es uno de los aspectos que está intentando transmitir al equipo?

R: "La mentalidad ganadora es una expresión que se usa a menudo, pero al final significa, sobre todo, cultura. Significa la forma en que las personas trabajan juntas e interactúan entre ellas. Hoy, entre chasis y unidad de potencia, somos en conjunto más de mil personas, como todos los grandes equipos de F1".

"Al final, la diferencia la marcan precisamente la calidad de las relaciones, la coordinación y la capacidad de moverse todos en la misma dirección. Para mí este es el significado de mentalidad ganadora: lograr que todos acepten retos ambiciosos y trabajen juntos hacia un objetivo común. Es esto lo que, a la larga, construye un equipo capaz de ganar".

P: También tuvo una experiencia directa como responsable de motores de Ferrari. ¿Cómo juzga a día de hoy el ADUO, después de lo que se ha visto en esta primera parte de la temporada?

R: "Sobre los resultados, no pongo en duda el trabajo realizado por la FIA. Tienen todas las herramientas y todos los datos necesarios para efectuar sus evaluaciones, aun con los límites que todo sistema de medición inevitablemente comporta. Creo, sin embargo, que es importante recordar cuál era el objetivo original del ADUO. Al principio, cuando se discutió por primera vez, el concepto era el de una especie de red de seguridad. Si un constructor se hubiera quedado muy atrás al inicio del ciclo reglamentario, con normativas prácticamente congeladas y poquísimas posibilidades de desarrollo, habría corrido el riesgo de arrastrar esa desventaja durante cinco años". "De ahí nació el concepto de convergencia de prestaciones: permitir a quien se ha quedado más atrás tener mayores posibilidades de recuperación. En el fondo es el mismo principio que ya existe en el chasis y la aerodinámica. Quien está más atrás en la clasificación dispone de más horas de túnel de viento; del mismo modo, quien está más atrás en el ámbito del motor recibe mayores posibilidades de desarrollo para acercarse a los demás y hacer el campeonato cada vez más equilibrado".

P: ¿Hay un límite en este sistema?

R: "En mi opinión, el límite ha sido medir exclusivamente la prestación expresada en pista. Un coche que dispone de una ventaja global puede permitirse no explotar completamente el potencial de su unidad de potencia. Es posible, por ejemplo, que Mercedes tuviera un motor con un potencial superior, pero que no tuviera ninguna necesidad de utilizarlo hasta el límite porque ya disponía de una ventaja dada por el coche. Si así fuera, habría podido obtener también un margen de desarrollo adicional".

"Por eso, pienso que el reglamento debe replantearse en este aspecto. La intención original del ADUO no era esta: el objetivo era ayudar a quien realmente se había quedado atrás, no crear situaciones en las que el potencial efectivo de un motor pueda resultar difícil de evaluar".

P: La disputa sobre la relación de compresión parece haberse desinflado un poco...

R: "Sí, porque al final compartimos una modificación reglamentaria. Había una intervención prevista ya para este año, pero la realmente significativa concierne a 2027. Por eso, el tema se ha desinflado de algún modo: como técnicos, constructores y equipos sabemos que existe una meta reglamentaria que aclara definitivamente esta zona gris. Es evidente que la relación de compresión puede representar una ventaja técnica, pero sabemos también que desde 2027 el reglamento abordará de manera más clara este aspecto. Mientras tanto, quien hoy goza de una ventaja intentará naturalmente explotarla también en 2026". P: Ya se habla de la próxima generación de motores, aunque todavía no ha habido discusiones formales. Se dice que Audi está más orientada hacia una solución turbo respecto a la hipótesis de un atmosférico...

R: "Como has dicho, hoy en día todavía no existe una discusión formal. Ante todo, Audi quiere sentarse a la mesa con la FIA y con los otros constructores para entender cuáles son las posibles opciones y contribuir a construir juntos el mejor formato. Cuál será la mejor solución es precisamente el tema de la discusión".

"Audi siempre ha sostenido la importancia de la eficiencia. La tecnología que permite realizar motores muy eficientes es la misma que luego encuentra aplicación también en los coches de calle. Cuando hablamos de eficiencia hablamos de consumos, de emisiones y de transferencia tecnológica entre el motorsport y la producción en serie. El verdadero reto será entender cómo diseñar un motor de Fórmula 1 que siga siendo muy eficiente pero que, al mismo tiempo, sea menos complejo, más ligero y con costes sostenibles. Es sobre esto sobre lo que tendremos que confrontarnos".

P: La experiencia de este año, que sobre todo al principio fue bastante traumática, ¿cambiará la forma de afrontar las discusiones reglamentarias? ¿La FIA será más decidida al querer mantener un motor más de 'competición'?

R: "Pienso que la FIA, como ente regulador, está justamente llamada a guiar esta discusión. La F1 necesita a los constructores, igual que los constructores necesitan a la Fórmula 1. Al final, como siempre ha ocurrido, habrá que encontrar una solución que no sea simplemente un compromiso, sino la mejor posible para todos". P: Hablemos de los pilotos. Tiene una pareja compuesta por un joven talento y por uno muy experimentado. Parece entenderse que ambos seguirán con Audi también el próximo año. ¿Está satisfecho? Mirando más adelante, ¿imagina una continuidad?

R: "A menudo esta pareja se describe como un joven y un veterano. Yo, en cambio, prefiero definirla como una pareja de pilotos muy rápidos. Antes incluso que la edad, para mí cuenta la velocidad. Tener a un joven y a un piloto experto no tendría ningún valor si no fueran competitivos. Yo creo, en cambio, que tengo dos pilotos muy rápidos y esto me deja satisfecho. Ambos están demostrando su valor y lo están haciendo muy bien".

P: ¿Qué puedes decir de los planes sobre su piloto junior, Freddie Slater?

R: "Creo que ha sorprendido un poco a todos. Nadie esperaba que ya hubiera firmado con Audi y, desde este punto de vista, hemos conseguido pillar a muchos a contrapié. También esta elección demuestra la ambición de nuestro proyecto y la voluntad de invertir en el futuro".

"Estamos muy contentos de que Freddie haya elegido Audi y, al mismo tiempo, de que Audi haya elegido a Freddie. Hasta ahora lo ha hecho realmente muy bien. Está atravesando un momento muy positivo de su temporada en F3, creo que representa otra pieza importante del proyecto Audi y de la voluntad de construir algo sólido para el futuro".

P: ¿Habrá también un test de Fórmula 1 para él a final de temporada?

R: "Es probable". P: Ha vivido durante muchos años la presión de Maranello. Hoy, está al frente de un proyecto apoyado por uno de los mayores grupos automovilísticos del mundo. ¿Cambia algo o la presión es siempre la misma?

R: "Pienso que la presión siempre está ligada a las responsabilidades. La responsabilidad hacia la marca, hacia los resultados, hacia las personas que trabajan contigo. Desde este punto de vista no cambia mucho entre Ferrari y Audi. Luego, cada uno gestiona la presión a su manera. Yo intento simplemente leer poco a los periodistas y concentrarme sobre todo en el trabajo que hay que hacer".

P: En los últimos meses se ha hablado mucho del ADUO, relación de compresión e interpretaciones reglamentarias. ¿Es una polémica amplificada por los medios o hay una sustancia técnica real?

R: "A estas alturas la competición se juega en todos los frentes. Se corre en pista, pero se compite también en el plano técnico y normativo. Cuando se introduce un reglamento completamente nuevo, como ha ocurrido este año tanto en el chasis como en el motor, es inevitable que todos intenten explotar cada detalle y cada posible interpretación".

"Es normal que nazcan polémicas, pero esto sucede porque existe una verdadera batalla técnica y deportiva. Y, en conjunto, creo que también es un aspecto positivo. Lo que más me ha sorprendido es ver cómo, a pesar de un reglamento tan diferente respecto al pasado, ya hay muchos equipos capaces de luchar por la pole position y por la victoria después de poquísimas carreras. Es un espectáculo bonito de ver". P: Ha llamado mucho la atención también su estructura satélite, que han creado en Inglaterra. ¿Nació sobre todo para facilitar la contratación de personal?

R: "Nuestra base de chasis está en Suiza y esto representa, al mismo tiempo, una ventaja y una desventaja. Por un lado, una vez que consigues atraer a una persona a Suiza, es difícil que luego decida marcharse. Hay una gran estabilidad y la calidad de vida es muy elevada. Por el otro, sin embargo, precisamente la posición geográfica hace más complicado atraer nuevos talentos. Tener una especie de 'antena tecnológica' en Inglaterra nos permite estar mucho más cerca de las competencias y los conocimientos presentes en la Motor Valley británica y captar con mayor facilidad a los mejores profesionales".

R: ¿Cuáles son los objetivos de Audi? Siempre se habla de 2026 y de 2027, pero ¿qué horizonte se han marcado realmente?

R: "En realidad nosotros nos hemos marcado un objetivo que va mucho más allá de 2026 y 2027. Nuestra referencia es 2030: queremos construir un equipo capaz de luchar por el Mundial. Sabemos que a lo largo de este camino habrá etapas importantes".

"La primera, para nosotros, será probablemente 2028, cuando esperamos dar otro salto de calidad. Por eso considero 2026 y 2027 sobre todo años de construcción, más que temporadas que deban juzgarse exclusivamente en función de los resultados deportivos. En esta fase me interesa sobre todo ver crecer la empresa".

"En pista trabajan poco más de cien personas, pero detrás hay alrededor de mil cuatrocientas, comprometidas cada día entre chasis y unidad de potencia. A menudo se mira solo al equipo que va a la pista, pero esa es la parte visible del proyecto. La pista es la guinda del pastel. Antes, sin embargo, hay que elaborar el pastel. Para mí los resultados más importantes de los próximos dos años serán los ligados al crecimiento de la organización".

A.F1-FERRARI: Por qué los equipos de F1 con dificultades no pueden seguir el ritmo de mejoras de Ferrari.

Aunque Ferrari ha estado bajo lupa por el desarrollo constante de su coche, quienes necesitan encontrar rendimiento en la zona media o trasera son conscientes de que una estrategia similar no es posible. 

El nuevo reglamento introducido por F1 para la temporada 2026 ha reiniciado el ciclo de desarrollo que dejó a McLaren en lo más alto de la pirámide, y ahora Mercedes ocupa el lugar que tenía el equipo de Woking.

Pero con el nuevo ciclo llega una mayor oportunidad de encontrar mayores ganancias mediante paquetes de mejoras, con una base más baja y mucho margen de avanzar. Y aunque Mercedes ha sido la fuerza dominante en las primeras carreras de la temporada, Ferrari ha sido agresiva con el desarrollo de su SF-26, y el trabajo en Maranello empieza a dar frutos con victoria en España para Hamilton y en Gran Bretaña para Leclerc.

Esa filosofía ha levantado sospechas en todo el paddock, especialmente en el jefe de equipo de Mercedes, Toto Wolff, que ha cuestionado si la Scuderia seria capaz de mantenerse por debajo del limite presupuestario del campeonato mientras actualiza su monoplaza con tanta frecuencia. Su homólogo en Ferrari, Fred Vasseur, no estaba ni mucho menos contento de que su viejo amigo hubiera señalado a su equipo y, cuando se le preguntó por qué pensaba que podía ser así, el francés sugirió que las 'mejoras' del equipo se estaban tomando por más de lo que son en realidad.

"Me pareció un poco extraño porque creo que cuanto más rendimiento puedas aportar al principio, desde diciembre, si podemos aportar algo al principio lo hacemos, y es mejor tener un par de décimas durante cinco carreras que un par de décimas para las dos últimas", explicó Vasseur.

"Pero a veces es difícil encontrar rendimiento, a veces un poco menos. A veces puedes tener la sensación de que estamos trayendo una gran mejora, pero es solo una modificación de algunas piezas, nada más". Aunque Ferrari tiene la capacidad de añadir mejoras incrementales a su maquinaria, como ha hecho Red Bull en las últimas carreras, más abajo el plan de desarrollo es más complicado.

Williams es una escudería que ha tenido un comienzo discreto en una temporada que en su día se presentó como un gran paso adelante desde la zona media y, al detallar por qué la escudería de Grove no puede seguir la agresiva estrategia de desarrollo de Ferrari, el jefe de equipo James Vowles explicó: "Incluso si tuviera todo a tiempo y funcionando, nuestro nivel de eficiencia no está al nivel de un equipo de Formula 1 que lleva 10 años con una forma de trabajar establecida. Eso es simplemente un hecho detrás de ello".

"Así que tienen un conjunto de procesos mucho más eficiente detrás. Mira Williams, no teníamos una red de suministro externa al nivel adecuado porque no hay fondos para pagarles, fundamentalmente".

"Mercedes durante 12 años construyó una relación para tener a los mejores proveedores y a las mejores personas en sus proveedores trabajando en su producto a tiempo, con la comunicación correcta y las formas de trabajar. Es algo básico, lo sé".

"Pero si eso falta, en dos años estoy intentando construir lo que ocurrió en otros lugares durante 10 años sin tener necesariamente la mejor asignación de personas a su alrededor. Eso no sucederá de la noche a la mañana".

"Eso significa que hay una pérdida de eficiencia y puede ser de tiempo o de coste. Puedes elegir cuál de esas dos palancas quieres accionar o si quieres accionar ambas". "Ferrari tiene lo mismo. Todos los equipos de arriba tienen lo mismo. Nuestro trabajo en todo eso es trazar un camino para cómo llegamos a ese nivel o incluso pensar de forma diferente a ellos y llegar hasta allí".

"Pero creo que, fundamentalmente, para dos lados de la parrilla, costará más dinero y llevará más tiempo producir piezas".

Aston Martin se ha encontrado justo al fondo de la parrilla tras un inicio de temporada de pesadilla, aunque está por delante de la recién llegada Cadillac gracias a un punto heredado por Alonso en el polémico GP de Mónaco en junio.

Se han añadido actualizaciones mínimas al AMR26 desde el comienzo de la campaña, pero se espera un paquete amplio para el GP de Hungria antes del parón veraniego.

Hablando sobre cómo podía ser posible la estrategia de Ferrari y si Aston podría replicarla con su propio coche, el jefe de operaciones en pista Mike Krack respondió: "Eso depende del plan. Al final, la decisión se tomó. Recordaréis que no traeremos cosas carrera tras carrera tras carrera".

"Y si su plan era diferente, entonces era diferente. Simplemente no debes olvidar una cosa. Si traes una mejora cada semana, tienes que planificarlo con mucha antelación".

"No puedes decir: fui mal en Austria pero pongo una mejora en Silverstone la semana siguiente. Así que todo esto sigue un plan que ha llevado mucho tiempo hacer, en el que tienes en cuenta todo en logística, producción, tecnicismos del circuito y todo eso. Así que cada equipo tiene su plan y trabaja según sus condiciones de contorno".

A.F1-HISTORIAS F1-Desde el fallo en los neumáticos de Mansell hasta la pérdida de potencia de Leclerc, 8 momentos de fiabilidad que resultaron cruciales en la lucha por el título.

Mercedes y Kimi Antonelli estarán deseosos de recuperarse de sus recientes problemas de fiabilidad, y varios ejemplos anteriores han puesto de manifiesto hasta qué punto los problemas técnicos pueden afectar al resultado del Campeonato del Mundo. 

Como bien saben todos los pilotos y equipos de F1, cada punto puede resultar crucial a la hora de decidir el Campeonato del Mundo, un hecho que probablemente estará presente en la mente de Kimi Antonelli y Mercedes tras otro problema mecánico del italiano en el Gran Premio de Gran Bretaña.

Mientras intentaba alcanzar a Charles Leclerc para hacerse con el liderato, el W17 de Antonelli sufrió un problema con el protector de la rueda delantera izquierda, lo que le obligó a realizar dos paradas en boxes adicionales. Sus dificultades para girar el coche también le costaron una penalización de cinco segundos por exceder los límites de la pista, lo que le dejó fuera de los puntos.

Esto ha provocado que la ventaja del joven sobre su compañero de equipo Russell se haya reducido a 25 puntos en la clasificación, y aunque todavía queda mucho camino por recorrer, no sería la primera vez que un problema de fiabilidad tiene un impacto significativo en la lucha por el título...

Lewis Hamilton, 2016

Alguien que sabe muy bien cómo un fallo mecánico puede alterar la lucha por el campeonato es el hombre al que Antonelli reemplazó en Mercedes, Hamilton había estado inmerso en una tensa batalla por el título con su compañero de equipo Rosberg durante toda la temporada 2016, con Hamilton habiendo conseguido seis victorias frente a las ocho de Rosberg antes de la ronda 16 en Malasia.

Hamilton estaba a solo ocho puntos de Rosberg al comenzar el fin de semana, y sus posibilidades de recortar aún más distancias parecían sólidas cuando el británico logró una ventaja significativa el día de la carrera, después de que Rosberg retrocediera posiciones tras una colisión en la primera vuelta con Vettel.

Sin embargo, a falta de tan solo 15 vueltas, empezó a salir humo de la parte trasera del coche de Hamilton y el entonces vigente Campeón del Mundo se vio obligado a abandonar la pista por un fallo en el motor, lo que provocó gritos de "¡Oh, no, no!" por parte de Hamilton.

Mientras tanto, el tercer puesto de Rosberg le permitió ampliar su ventaja en la clasificación general a 23 puntos sobre su compañero de equipo. Su ventaja resultó insuperable a partir de ese momento, y Rosberg se alzó con el título antes de retirarse inmediatamente al final de la temporada. 

Kimi Raikkonen, 2005

Ese abandono de Hamilton fue, sin duda, el punto de inflexión en su duelo con Rosberg, pero en algunos casos, no ha sido uno, sino varios problemas de fiabilidad los que han tenido un efecto innegable en el campeonato.

Si retrocedemos a 2005, la introducción de las nuevas regulaciones técnicas había permitido que McLaren y Renault superaran a la hasta entonces dominante Ferrari. Sin embargo, McLaren había sufrido con frecuencia fallos técnicos en los años anteriores —Kimi Raikkonen registró nueve abandonos por problemas mecánicos en 2002— y esto volvería a hacerse presente cuando el finlandés luchara por el título contra Alonso.

Un fallo en la válvula de un neumático en la segunda ronda en Malasia lo relegó a posiciones inferiores, mientras que un problema en el eje de transmisión lo obligó a retirarse tras haber logrado una ventaja considerable dos carreras después en el Gran Premio de San Marino. Posteriormente, tuvo que cumplir penalizaciones por problemas en el motor en Magny-Cours y Gran Bretaña, lo que lo obligó a salir desde una posición mucho más retrasada en la parrilla.

En la duodécima carrera de la temporada en Alemania, Raikkonen volvió a liderar y parecía encaminado a recortar aún más la distancia con su rival por el título, Alonso, en la clasificación general; pero un fallo hidráulico le obligó a abandonar de nuevo. Y aunque varias victorias en la segunda mitad de la temporada ayudaron a "el Hombre de Hielo" a mantenerse en la lucha durante un tiempo, no pudo superar la ventaja de Alonso y el español se alzo con su primer Campeonato del Mundo

Nigel Mansell, 1986

Si buscas uno de los momentos de fiabilidad más famosos y dramáticos que tuvieron un efecto sísmico en el resultado del campeonato, no hay más que fijarse en el abandono de Mansell en el GP de Australia de 1986.

Tras una temporada competitiva, Mansell era uno de los tres pilotos que aún tenían opciones de alzarse con el título cuando el paddock llegó a Adelaida para la final. Su compañero de equipo en Williams, Nelson Piquet, y Alain Prost, de McLaren, también aspiraban al título. Mansell lideraba con 70 puntos, por delante de Prost con 64 y Piquet con 63.

Era Mansell quien parecía tener las mejores perspectivas, ya que al británico solo le bastaba con un tercer puesto para proclamarse campeón del mundo. Las probabilidades mejoraron aún más cuando consiguió la pole position; y aunque perdió el liderato en las primeras vueltas, más tarde logró alcanzar ese importantísimo tercer lugar.

Sin embargo, apenas una vuelta después de tomar la delantera, el neumático trasero izquierdo de Mansell explotó a gran velocidad. Mientras luchaba por mantener el control del auto, el piloto de Williams logró salirse de la pista, y con ello sus aspiraciones al título se desvanecieron, mientras que Prost ganó la carrera y se adjudicó su segundo Campeonato Mundial. 

Charles Leclerc, 2022

Si bien Antonelli tuvo mala suerte en el reciente Gran Premio de Gran Bretaña, esta favoreció a Leclerc, quien logró su primera victoria desde 2024. Sin embargo, el monegasco tampoco es ajeno a la mala suerte.

En 2022, Ferrari tuvo un comienzo prometedor en medio de una nueva ola de regulaciones técnicas sobre el efecto suelo. Leclerc se adjudicó dos victorias durante las tres primeras carreras y, a partir de ahí, rápidamente logró una buena ventaja sobre Verstappen en la clasificación del campeonato.

Antes de la sexta ronda de la temporada en Barcelona, ​​la ventaja de Leclerc sobre Verstappen era de 19 puntos tras las tres victorias del holandés, y el piloto de Ferrari mejoró sus posibilidades de mantener su liderato al conseguir la pole position.

Pero en la vuelta 28 de la carrera, en la que lideraba con comodidad, el coche de Leclerc sufrió una repentina pérdida de potencia, lo que le obligó a abandonar. Con la victoria de Verstappen en el Gran Premio, el piloto de Red Bull se hizo con el liderato del campeonato y, además, aprovechó el impulso para alzarse con su segundo título consecutivo. 

Alain Prost, 1983

La temporada de 1983 marcó la cuarta de Alain Prost en la Fórmula 1 y se convirtió en su mejor oportunidad hasta el momento para luchar por el Campeonato del Mundo: el francés consiguió cuatro victorias al volante del Renault RE40.

A falta de tres carreras para el final del calendario, Prost lideraba la clasificación por delante de René Arnoux de Ferrari y Nelson Piquet de Brabham. Un fallo en el turbo de Prost en la primera de estas carreras provocó su abandono, lo que significó que sus rivales se acercaran antes de la penúltima prueba.

Para la final en Sudáfrica, Prost y Piquet solo estaban separados por dos puntos en la cima, con Arnoux a ocho puntos del líder en tercer lugar. Tras partir desde la quinta posición en la parrilla, Prost logró remontar hasta el tercer puesto durante la carrera, pero sus posibilidades se esfumaron cuando surgió otro problema con el turbo.

Como Arnoux también se había retirado debido a un problema en el motor, el título parecía estar al alcance de Piquet, y así fue, ya que el brasileño terminó la prueba en tercer lugar y consiguió su segundo Campeonato del Mundo en el proceso. 

Mika Hakkinen, 2000

Para Prost, los problemas de fiabilidad durante la última parte de la temporada frustraron sus aspiraciones, pero a veces el impacto aún se puede sentir cuando tales problemas se manifiestan en las primeras etapas de la campaña.

Mika Hakkinen comenzó el año 2000 con la intención de defender su bicampeonato, después de haberle arrebatado el título a Eddie Irvine de Ferrari por tan solo dos puntos en 1999. Inicialmente, tuvo un comienzo impresionante en la primera ronda en Australia, copando la primera fila con su compañero de equipo de McLaren, David Coulthard.

Sin embargo, ambos pilotos tuvieron que abandonar por problemas de motor durante el Gran Premio, mientras que Hakkinen volvió a abandonar en la siguiente carrera en Brasil, esta vez debido a problemas de presión de aceite; todo esto permitió a Michael Schumacher tomar la delantera en el campeonato para Ferrari.

Si bien Hakkinen logró recuperarse en las carreras siguientes y finalmente volvió a lo más alto de la clasificación, otra falla en el motor en el Gran Premio de Estados Unidos, a solo dos carreras del final, devolvió el impulso a Schumacher, quien se alzó con el título en la siguiente ronda en Japón. 

Michele Alboreto, 1985

En su segunda temporada con Ferrari, y quinta en total en la F1, Michele Alboreto estaba construyendo una sólida campaña y lideraba la clasificación del campeonato después de nueve carreras, habiendo conseguido dos victorias en el proceso.

Mientras que Prost igualó el liderato tras su victoria en la décima prueba en Austria, Alboreto había terminado en el podio y se mantuvo en la lucha, hasta que una serie de contratiempos mecánicos frustraron sus aspiraciones al título en las últimas etapas.

Un problema de motor a pocas vueltas del final le obligó a retirarse de la carrera de casa de la Scuderia en Italia, mientras que problemas con el embrague, el turbo y el cambio de marchas provocaron que no pudiera terminar ninguna carrera en Bélgica, Brands Hatch, Sudáfrica y Australia.

Alboreto logró terminar la temporada como subcampeón, por detrás de Prost, lo que supone el mejor resultado del italiano en su dilatada trayectoria en la Fórmula 1. 

Stirling Moss, 1958

Finalmente, concluimos con un caso ligeramente diferente en el que la fiabilidad sin duda jugó un papel clave en el resultado del campeonato, pero fue una maniobra sin precedentes por parte del piloto en cuestión lo que finalmente le hizo perder el título.

Stirling Moss había terminado consistentemente segundo en la clasificación general durante 1955, 1956 y 1957. Corriendo para Vanwall en 1958, parecía que los problemas con el auto habían arruinado sus posibilidades esta vez, con cinco abandonos relacionados con problemas mecánicos a lo largo de la temporada de 10 rondas.

Tras perder finalmente el título ante Mike Hawthorn de Ferrari por tan solo un punto, Moss probablemente se quedó pensando en lo que podría haber sido. Sin embargo, lo que distingue esta historia de las que ya hemos mencionado es que Moss aún podría haber ganado a pesar de esos abandonos, pero el británico optó por un gesto de deportividad.

En el Gran Premio de Portugal, Hawthorn fue inicialmente descalificado por reiniciar su coche en sentido contrario al tráfico, pero tras presenciar el incidente, Moss defendió a su rival ante los comisarios y se le restituyeron los puntos a Hawthorn, un gesto que sin duda contribuyó a que este último ganara el campeonato.