domingo, 11 de enero de 2026

A.F1-FIA: Caos en motores 2026, la federación convoca una reunión con los equipos el 22 de enero.

Audi, Honda y Ferrari se enfrentan por Mercedes: es necesaria una aclaración antes de los test de Barcelona.

La temporada 2026 de Fórmula 1 aún no ha entrado en plena acción en pista, pero el nuevo ciclo técnico ya está plagado de una disputa regulatoria que afectará los equilibrios futuros. El núcleo de la disputa es la relación de compresión de la unidad de potencia, cuya solución desarrollada por Mercedes ha provocado protestas de Ferrari, Audi y Honda. La FIA ha programado una reunión de la Comisión Técnica para el 22 de enero, convocada para aclarar los límites, los procedimientos de prueba y las interpretaciones regulatorias, pocos días antes del inicio de las pruebas colectivas en Barcelona.

El punto crucial del asunto radica en la aplicación del nuevo límite de relación de compresión, fijado en 16:1 por la normativa de 2026. Según lo que se ha descubierto, el motor Mercedes respetaría el límite en condiciones estáticas y a temperatura ambiente, como exigen los procedimientos de prueba, pero alcanzaría valores cercanos a 18:1 con el motor caliente. Un aumento que, si bien formalmente se mantiene dentro de los métodos de medición establecidos, garantizaría una importante ventaja de rendimiento, estimada en varios caballos de potencia y, potencialmente, unas pocas décimas por vuelta.

La Federación aclaró que la reunión no fue una respuesta de emergencia a una sola controversia, sino que forma parte de un programa predefinido de debates técnicos relacionados con la introducción de un reglamento profundamente revisado. Un portavoz de la FIA lo confirmó, explicando: «Como es habitual con la introducción de un nuevo reglamento, se está debatiendo la versión de 2026 en lo que respecta a la unidad de potencia y el chasis. La reunión programada para el 22 de enero es entre técnicos. Como siempre, la FIA evalúa la situación para garantizar que todos los participantes comprendan y apliquen el reglamento por igual».

¿Un fallo en el reglamento? Mercedes tiene razón, pero los demás equipos también.

El punto de controversia es más legal que técnico. Por un lado, Mercedes se basa en el artículo que exige que las comprobaciones de la relación de compresión se realicen a temperatura ambiente, un procedimiento aprobado e incluido en el expediente de homologación del motor. Por otro lado, Ferrari, Audi y Honda citan el artículo C1.5 del reglamento técnico, que exige que los coches cumplan la normativa "en todo momento durante la competición", argumentando que la relación 16:1 también debería aplicarse en condiciones reales de pista.

La FIA, al menos inicialmente, consideró la solución de Brackley compatible con el marco regulatorio vigente, pero la presión de los fabricantes disidentes ha impulsado un debate más amplio. La cumbre del 22 de enero se convierte así en un paso crucial para estandarizar la interpretación del reglamento, evitando que la nueva dirección técnica se forme sobre bases divergentes durante la primera temporada.

Es improbable que se produzcan cambios inmediatos antes del debut en el campeonato mundial en Australia. Las unidades de potencia requieren largos periodos de desarrollo y homologación, lo que hace más probable un posible ajuste regulatorio en 2027 o, en el mejor de los casos, después del parón veraniego de 2026. Mientras tanto, el mecanismo de Oportunidad de Unidad de Desarrollo Adicional sigue vigente, lo que permite a los fabricantes de motores con déficit de potencia acceder a mejoras técnicas controladas.

La Federación realizará mediciones comparativas de potencia cada seis carreras, dividiendo la temporada en tres bloques. Los fabricantes con una diferencia de entre el 2 % y el 4 % con respecto al mejor motor de combustión interna podrán introducir una actualización, mientras que aquellos que superen el 4 % tendrán acceso a dos medidas correctivas. Esta herramienta está diseñada para reequilibrar la situación, pero es poco probable que compense las ventajas estructurales derivadas de la interpretación de las normas.

En este contexto, la reunión del 22 de enero adquiere una importancia que trasciende el caso individual de Mercedes. Se trata de una coyuntura política y técnica llamada a definir el marco en el que operará la nueva Fórmula 1, estableciendo si la innovación revolucionaria debe limitarse mediante aclaraciones regulatorias o integrarse en la competición. El inicio de la temporada 2026, incluso antes de la primera luz verde, también depende de ello.

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