miércoles, 13 de mayo de 2026

A.F1-FIA: El efecto "yo-yo", Nikolas Tombazis: "Así es como lo eliminamos".

No es una revolución, sino una evolución técnica para evitar comportamientos antinaturales en las rectas.

La F1 sigue trabajando para solucionar algunos de los problemas surgidos con la nueva normativa técnica que entrará en vigor en 2026. Tras las críticas recibidas en las primeras carreras de la temporada, la FIA ya ha comenzado a estudiar cambios específicos para el futuro, con el objetivo de mejorar el espectáculo en pista y lograr una conducción más natural. En el centro del debate se encuentra el rendimiento de las nuevas unidades de potencia híbridas, acusadas por pilotos y equipos de generar carreras excesivamente dependientes de la gestión energética. Nikolas Tombazis (director de monoplazas de la FIA) arrojó luz sobre la situación , explicando cómo los cambios previstos para 2027 servirán principalmente para eliminar el llamado efecto "yo-yo" , es decir, esas dinámicas extrañas que se observan especialmente en las rectas, donde los pilotos a menudo se ven obligados a alternar la aceleración y la liberación del acelerador para ahorrar energía.

La nueva normativa sobre motores, que entró en vigor en 2026, ha incrementado drásticamente el peso de los componentes eléctricos en las unidades de potencia. El concepto inicial contemplaba una distribución casi perfectamente equilibrada entre el motor de combustión interna y los componentes eléctricos, el famoso esquema "50-50". Sin embargo, en las simulaciones y en las primeras carreras reales, surgieron importantes problemas de gestión energética, especialmente en las rectas largas.

Según muchos pilotos, el sistema los obliga a conducir de forma antinatural, penalizando el ataque y favoreciendo estrategias extremadamente defensivas centradas en ahorrar energía. En varios casos, se ha visto a coches frenar bruscamente a mitad de recta para conservar la batería para las siguientes vueltas, creando situaciones poco espectaculares y difíciles de comprender para los espectadores.

Tombazis: "Estamos creando una plataforma más estable para la gestión de la energía."

Tombazis confirmó que la FIA intervino precisamente para evitar este escenario.

“Reconocimos que la asignación original podría provocar un agotamiento muy prematuro de la batería en determinadas condiciones”, explicó el funcionario de la FIA a Auto Motor und Sport.

“Al otorgar al motor de combustión interna un poco más de margen de maniobra a partir de 2027, estamos creando una plataforma más estable para la gestión de la energía.”

Los cambios previstos para 2027 incluyen un aumento de la potencia del motor de combustión interna de aproximadamente 50 kW, acompañado de una reducción equivalente en el componente eléctrico. El objetivo no es abandonar la filosofía híbrida, sino encontrar un mejor equilibrio entre rendimiento, eficiencia y la calidad del espectáculo en pista.

A pesar de todo, la FIA no tiene intención de dar marcha atrás en el concepto de una Fórmula 1 sostenible y tecnológicamente avanzada.

“Nuestro objetivo no es debilitar el concepto híbrido, sino garantizar que los pilotos puedan seguir atacando en las rectas sin que el sistema funcione de forma puramente defensiva.”

El directivo griego explicó entonces de forma aún más directa el problema que la FIA quiere eliminar.

“Queremos evitar que los pilotos tengan que levantar el pie del acelerador a mitad de la recta solo para ahorrar energía para la siguiente vuelta.”

Las críticas a las nuevas unidades de potencia han aumentado considerablemente desde el fin de semana de Miami, donde varios pilotos expresaron públicamente su frustración con la excesiva técnica de "levantar el acelerador y dejarlo rodar por inercia", que consiste en soltar el acelerador prematuramente para controlar el consumo de combustible y energía. Según muchos en el paddock, esta filosofía corre el riesgo de comprometer una de las señas de identidad históricas de la Fórmula 1: ver a los pilotos dar el máximo en la clasificación y en la carrera.

Por este motivo, la FIA ya ha introducido algunos pequeños ajustes de emergencia durante la temporada 2026, al tiempo que trabaja en los cambios estructurales que entrarán en vigor en 2027.

A pesar de la presión de los equipos y los pilotos, la Federación ha decidido no adelantar los cambios a 2026. Tombazis explicó que los fabricantes ya están demasiado avanzados en el desarrollo de sus unidades de potencia actuales, y un cambio inmediato conllevaría el riesgo de generar costes enormes y complicaciones técnicas difíciles de gestionar.

"Los planes para 2026 están prácticamente congelados. Los ajustes previstos para 2027 dan a los fabricantes el tiempo que necesitan para optimizar sus conceptos sin tener que precipitarse."

Finalmente, el Director Técnico de la FIA quiso subrayar que esto no supondrá una revolución completa de la normativa, sino más bien una evolución destinada a corregir los problemas críticos que surgieron en las primeras etapas de la nueva era técnica.

“Se trata de un perfeccionamiento evolutivo, no de una revolución radical.”

Este tema sigue siendo fundamental para el futuro de la Fórmula 1. Los próximos meses serán cruciales para determinar si las nuevas unidades de potencia lograrán un equilibrio efectivo entre sostenibilidad, innovación tecnológica y espectáculo en pista. Mientras tanto, la FIA parece haber comprendido el mensaje del paddock: la eficiencia energética es importante, pero no puede comprometer la calidad de las carreras ni la esencia misma de la F1.

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