"No se pasa de ser un pequeño equipo privado a un equipo ganador de la noche a la mañana.".
Mattia Binotto está satisfecho con el progreso de Audi en la Fórmula 1, pero no quiere dormirse en los laureles. El equipo alemán, en su primer año como equipo oficial tras la transformación de Sauber, está experimentando una fase de crecimiento que, según el director del proyecto, va mucho más allá de los resultados obtenidos en la pista. El inicio de la temporada fue particularmente complicado para el nuevo equipo oficial, que tuvo dificultades para encontrar regularidad y competitividad. Sin embargo, con el paso de los meses, la situación mejoró y Audi logró ser más consistente en la lucha por los puntos. Nico Hulkenberg regresó a la clasificación del campeonato en Singapur, confirmando las señales de mejora que se habían manifestado en la segunda mitad de la temporada.
En una entrevista con Sky, Binotto hizo balance del progreso del equipo, sin ocultar que aún queda mucho trabajo por hacer.
"Estoy contento, pero al mismo tiempo no estoy completamente satisfecho. Todavía nos queda mucho camino por recorrer. El objetivo es luchar por el título en 2030, pero el sueño es lograrlo incluso antes", declaró el exdirector del equipo Ferrari.
Audi y Binotto van más allá de los resultados: "El crecimiento más significativo es el menos visible".
Para Binotto, el progreso más significativo de Audi no reside necesariamente en lo que se refleja en la clasificación. De hecho, la transformación del equipo radica principalmente en su forma de trabajar, su mentalidad y su capacidad para colaborar hacia un objetivo común.
“Creo que el resultado más importante logrado hasta ahora es el menos visible para los aficionados”, explicó el italiano, subrayando cómo la evolución del grupo representa uno de los aspectos más alentadores del proyecto.
"Observamos cómo el equipo se está desarrollando en su conjunto. La actitud, la cultura de equipo, la forma en que las personas interactúan, todo está evolucionando. La energía es la adecuada y el ambiente es positivo."
Un cambio que, según Binotto, lleva tiempo y no puede medirse únicamente con los resultados del domingo. Pasar de una estructura privada como la de Sauber a un equipo oficial respaldado por un fabricante como Audi implica una profunda transformación, tanto técnica como organizativa.
"No se pasa de ser un pequeño equipo privado a un equipo ganador de la noche a la mañana. Somos un equipo sólido que está trabajando para consolidar su competitividad en el mediocampo."
El partido entre Hinwil y Neuburg: "Somos un solo equipo".
Otro tema que aborda Binotto se refiere a la estructura organizativa de Audi, dividida entre la sede central en Hinwil, Suiza, y la de Neuburg, Alemania, donde se desarrollan las actividades relacionadas con la unidad de potencia.
Una división geográfica que podría suponer un reto, pero que el director del proyecto no considera un obstáculo significativo para el crecimiento del equipo.
"Puede que tengamos estas dos oficinas, pero somos un solo equipo, con un único objetivo y una misión compartida. Me encanta ver cómo todos crecen juntos y se ayudan mutuamente", dijo.
Para Binotto, esta capacidad de colaboración es uno de los elementos clave de la transformación en curso. El objetivo inmediato es consolidar su posición en el corazón del grupo, construyendo una base cada vez más sólida para el futuro.
Sin embargo, la verdadera ambición es mucho mayor: lograr que Audi compita de forma estable por las victorias y el Campeonato del Mundo para 2030. Este es el plazo que el equipo se ha fijado como referencia, sin descartar la posibilidad de alcanzar el objetivo antes.
Aún queda mucho camino por recorrer, pero Binotto parece convencido de que los cimientos del proyecto están tomando forma. Y para un equipo que aspira a convertirse en protagonista de la Fórmula 1, el crecimiento interno podría resultar tan importante como los resultados obtenidos en la pista.


























