El Grupo Renault acuerda la venta de Alpine Racing SAS al especialista belga en sistemas de propulsión
Ha sido un lugar icónico dentro del mundo de la Fórmula 1 y una pérdida muy grande para los puristas de esta categoría. En 2024, Alpine anunció un cambio de rumbo en su proyecto, pues pasaría a convertirse en cliente de Mercedes, poniendo fin a la etapa de Renault como motorista en el Gran Circo. La fábrica de Viry-Châtillon quedo destinada a otros proyectos como el Mundial de Resistencia o el Rally Dakar, proyectos a los que el Grupo Renault dejará de estar vinculado al término de este año por decisión de la junta directiva.
Y hoy ha llegado una nueva noticia sobre el futuro de la fábrica francesa. Según avanza Reuters, Renault ha vendido Alpine Racing SAS, que es el nombre que recibe su departamento de motores, al Grupo Dumarey, una entidad belga especializada en sistemas de propulsión. No se han revelado los detalles financieros de esta operación, pero acorde con la citada cabecera, se conservarán un total de 150 puestos de trabajo.
Una vez se complete la operación, Alpine Racing SAS operará bajo la propiedad y la gestión del grupo Dumarey, en un movimiento que no cierra por completo las puertas de la Fórmula 1 a Viry-Châtillon. Esto responde al acuerdo alcanzado entre ambas entidades, que abre la puerta a que los conocimientos y la experiencia de la planta en el desarrollo de motores de Fórmula 1 puedan ponerse al servicio de equipos de competición en el futuro.
La próxima normativa de motores, probablemente, entrará en vigor en 2030 y marcará el regreso de los motores V8. Unos propulsores con los que Renault ganó un total de diez títulos, dos de ellos con Alonso y su propio equipo constructor en 2006, a los que se sumaron otros ocho más adelante con Sebastian Vettel y Red Bull en los años de gloria de la marca de bebidas energéticas.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario